Seguidores

domingo, 30 de diciembre de 2012

RETRATO POST FIN DEL MUNDO (Relato)




“PADRE nuestro,
que estás en el Cielo,
santificado sea tu Nombre…

Cansado de viento y hora, de la uva rebosante en mi vena, luna desarmada por mil cauces negros, colinas agigantadas en lo tétrico… En esta madrugada, víspera de Nochebuena en Náralit, debería escucharse el primer canto trémulo de los gallos, la pena de por lo menos un perro o el desconcierto sin pasión de estos primos aulladores que hacen vida en el bosquecillo situado cerca de casa; y no pasa nadie por la acera frente a la institución vacía, excepto fantasmales siluetas, recipientes de alcoholes de desdichados, revueltos y perdidos en la vorágine con pedazos de latas herrumbradas de zinc, abrojos de los lotes baldíos, sombras de bolsas plásticas como globos aerostáticos remontando la locura, infortunado y atrevido pájaro que echó a volar movido por el búho del miedo, ora amasijo de plumas como un peluche maldito rodando por medio del pavimento…

…venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la Tierra como en el Cielo…

…Es madre que reza de miedo en su celda; y en mí, la alegre y firme voz de Octavio amado, intacta en esta alma como silbante bala de cañón protocolar, el único aliento para enderezar mi esqueleto de este lecho: busco a tientas la luz ida, recurro al pinche cabo de vela para estas contingencias de oscuridad, la cerilla renuente a causa de la misma humedad que corroe por dentro a seres y cosas, huidos mis zapatos huérfanos de pies hermanos, desbocados herrajes trotando por el limbo de la habitación, extraviados de su andar usual por caminos de los claros días…

…Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos…

…y en el radio de baterías moribundas el gran Elvis canta "Blue Crhismas” como si nada pasara; no hace el frio del norte que está matando a pobres y a desamparados en la nación más rica del planeta, pero tirita cada hueso, pensamiento, y los retratos ciegos de las paredes desde donde queridos seres idos no dan crédito a tamaña muerte en sus vivos. El estómago no ofrece tregua por ser tan mala esta hora: reclama su mendrugo matinal con café imposible a falta de lumbre; alguna pareja hará el amor para sobrevivir en medio de lo absurdo, todo esto a pocas horas después del mundo sin fin…

…a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal…

…cogido del espanto e inminente sensación de la Parca, cónyuge contigua proponiéndosele a mi ahora retráctil cosa espeluznada: hago las del loco y me echo la manta como un infeliz al margen de todo lo que es vida, finjo una pequeña muerte para ahorrarme su beso negro fatal porque esta gran puta cobra con la vida, birlar a sus ojos fosforescentes que, como si se tratara de un negro paño, ya asen las cuatro esquinas de esta alma poeta torturada. Bebo disimuladamente vino de la botella con un canuto… Pasan interminables minutos hasta que un pájaro logra emitir el primer tímido chirrido del alba… Confío, como siempre confío, una vez más la gran estrella nos impulse desde el único oro que conozco digno de alabanza… y un reguero de luz asomará por el monte.

…AMÉN”.

****

“Náralit”, 23 de diciembre de 2012.

Del libro inédito de cuentos y relatos “La marca”, este último cuento, también autobiográfico como casi todos mis poemas y cuentos, escrito y publicado hace unos días.

Ilustración: mi pequeño hijo Octavio García Sánchez, hace un año. El próximo 6 de febrero cumplirá cuatro años. A pesar de no casarme ni dejarme cazar, también la Vida ha rendido y alabado a este mortal: tengo un hijo, Fernando García Rodríguez, de 27 años quien me hizo abuelo a los 43 de Fernandito, de tres años, y mi otro hijo Jay García Herrera, de 17, que los hace ahora el 29 de diciembre (éste muy parecido a Octavito a pesar de ser de distinta madre mis tres vástagos).
Retrato en blanco y negro hecho por el publicista Mauricio Delgado, al encontrarse a Nidia y a mi hijo Octavio en un turno en Tilarán, por lo que es muy natural la imagen, y no de estudio
.

viernes, 14 de diciembre de 2012

CUENTO DE FRANK RUFFINO: © LA MARCA





© LA MARCA

Los viernes nunca trajeron en mi existencia cosas halagüeñas. Rememorando las desgracias que he sufrido, puedo asegurar han acaecido todas en este aciago día personal, y, en efecto, según la creencia popular, más ominoso en fecha 13. En esta fatídica combinación, paradójicamente, nada negativo le ha pasado a este mortal por lo que resulta todo más misterioso aún.

Así fue la mañana de un viernes cualquiera, bajo inclemente chubasco, casi sin actividad humana por las calles, excepto alguno que otro perro sin amo escampando bajo las salientes de los comercios, cerrados aún a esta tierna y convulsa hora. Fortuitamente, me veo detenido involuntariamente cerca del templo, en una acera por la que transito hacia el mercado buena parte de los días. Al querer recoger una moneda, acto tan cotidiano y sin trascendencia, apareció, de súbito, el chamán, quedando los dos en postura ridícula, semejante de dos jugadores de futbol ante un fotógrafo. Abrazándome, y en claro ademán de no dejarme continuar la ruta, sujetó con fuerza mi mano derecha abierta contra el suelo verdecido, húmedo y duro, donde por arte de magia ya no estaba la chapa metálica de dos pesos que intentaba recoger. Con rapidez de pistolero, extrajo de su morral de cuero una especie de bolillo de marimba, y sin mayor dilación comenzó a percutir los nudillos de mis dedos con una soltura que alertaba ser parte de su oficio o arte místico. Obtenía una música seca, de hueso, ¡mis propios huesos! pero sonora, cadenciosa y primitiva, algo que ya añoraba por estos días de descompases ruidosos y sin tino...

-Amagamagavama, amagamagavama, amagamagavama… -fue la única palabra dicha siempre tres veces, algún sortilegio mágico que le escuché a este pequeño hombre.

A la desconcertante, inusitada y extraña escena no le encontraba propósito alguno. Pensando terminar con tan odiosa situación, propia de un tonto sueño o una absurda broma moderna de cámara escondida, dirigí mi atención hacia el lado oeste de la acera buscando situar la fachada café de la vieja edificación de mampostería que es el expendio popular de frutas, verduras, carnes y especias, cien metros más allá, el primer establecimiento que abría a las cinco. En vez de apreciar este lugar, había interpuestas entre mi objetivo y yo, a unos cinco metros, dos raras mujeres observándonos cogidas del brazo, de vestidos negros hasta poco más por debajo de sus rodillas, medias y zapatos sencillos del mismo color. Asumí de tal guisa venían paseando, siendo muy justificado detenerse a contemplar aquel acto circense y sin aparente sentido, causa de la reserva de acercarse a nosotros o simplemente continuar vadeándonos por la calle. Sin embargo, en pocos segundos descubrí en sus ojos algo muy ominoso. Intuí en un santiamén que aquella música propiciaba nos evitaran, salvador y proverbial sonido, a todas luces un escudo invisible infranqueable para las aparecidas. Y helas ahí postradas, apacibles, enigmáticas, infundiendo un pavor inaudito y exhibiendo una desconcertarte seguridad en sí mismas como si fueran dueñas de la situación, mas bajo un propósito oscuro y siniestro que ya iba develando mi conciencia.

En esa coyuntura de trance, me recordaron el fugaz viaje de infancia a La Mancha, a conocer a la abuela paterna Rita, siempre de negro de pies a cabeza. Producía muy mala espina sus ceñidos rebozos, extensiones de sus atuendos de viudas negras y, valga decir, mortales, cuyas almas de frío acero visualicé como insondables simas por donde caían inexorablemente desde siempre miríadas de seres. A esta altura de episodio tan poco común, pero que fue paulatinamente tornándose lógico y más trágico, las determiné gemelas idénticas: yacía ante la horrida presencia de la Muerte por partida doble, visitante muchas veces en mis pesadillas más lejanas. Experimenté de nuevo súbito escalofrío...

De niño, en esta comarca lluviosa y de viento demencial durante la mayor parte del año, llegaba ella recurrentemente como un bulto negro a la cocina de nuestra derruida casa de tablones casi negros por acción de los hongos, a falta de no haber conocido nunca la pintura. La estufa de leña de albo y grueso latón esmaltado con frutas pintadas, con sus calderos humeantes del rico alimento canario: el potaje, la ropa vieja o la sopa de ajo, y, en momentos que parecían eternidades, la Parca forcejaba con la pobre, pero decidida María Rosa, mi madre, quien siempre lograba arrebatarle al hijo de sus huesudos y pérfidos brazos de ladrona tras una presa fácil.

Agolpados todos estos poco satisfactorios pensamientos, ya no escuchando pródigamente la clara y firme voz de mi buena María contra su poderosa contendiente, el chamán intensificó la música golpeando frenéticamente con el palo las partes más duras de mis cinco dedos y mirándome al rostro sin pausa, tratando de conjurar un inmenso peligro cernido sobre este ateo y escéptico sin par…

-Amagamagavama, amagamagavama, amagamagavama…

Bajo toda aquella algarabía del indio, miré con necedad y creciente temor a esta suerte de embusteras aliadas de Satanás, temiendo que si las perdía de vista o se detenía esta música en franco pie de guerra, caerían inmisericordes como aves carroñeras sobre mi humanidad.

El dúo de señoras aparentaba a lo sumo sesenta años, de rostros blancos, cortos y redondos, con sus mentones algo pronunciados pero sin llegar a ser disonantes en el resto de sus fisonomías firmes y aún lozanas, bien conservadas, ojos azules, y algunos cabellos rubios y plateados escapados de sus intimidantes rebozos; de mediana estatura y un poco corpulentas sin perder el delicado contorno de cuerpos aún de cierto interés y atracción para cualquier varón.

Había devenido todo en un penetrante y combativo asedio ocular de dos contra dos, un pulso de voluntades, literalmente entre la vida y la muerte. La situación, efectivamente, desembocó de tal manera en un pandemónium, la ejecución marcial de este ente espiritual materializado, su denodado afán de defenderme a toda costa de La Calaca reflejada en un espejo… Guerras espirituales, por lo general cortas e intensas, como las otrora ya citadas por este ser, siempre con intención eterna de aferrarse a la vida.

-Amagamagavama, amagamagavama, amagamagavama…

Al lograr ahora ver hacia mi destino, objetivo de aquella mañana, tuve una visión más general del panorama: la explosión y las subsecuentes llamas, buena parte del camión ganadero empotrado en la construcción, el acre y ferroso olor a sangre, a carne quemada, a gasolina, algunos toros como tizones vivos y enloquecidos corriendo por doquier embistiendo a los pocos transeúntes que ya, lo mismo que yo, entraban o salían del mercado; la insistencia del chamán por detener mis pasos por solo unos minutos, los precisos para vivirla y contarla…
Las peligrosas damas dibujaron al unísono leve sonrisa de cinismo y una expresión que leí y reconocí inequívocamente en sus rostros, profiriendo a ritmo de canto y en perfecta armonía de cuervos de una macabra carpa, que despliegan ante los horrorizados espectadores el mismo numerito bajo un discurso maldito:

-Se salvó por esta vez, pero volveré… volveremos y seremos legión, una de nosotras brotando en cada célula de tu cuerpo, y no habrá más intervención de chamán aguafiestas, ni madre, ya de por sí en nuestras filas, ni libélulas, abejas o morphos, ni ningún can o ángel que de seguido nos salen al paso en tu auxilio. Promesa cumplida a todos, sin excepción. Vive y canta pobre mortal, que toda existencia por más alta, bella, rica o digna que sea, es efímera e inútil, y patético el deseo humano de burlarnos. Vendrá la hora en que en tu horizonte la luz tornará en abrumadora oscuridad, cada palmo de él será un murciélago, y desde dentro, como termitas, devoraremos al fin ese cuerpo viejo y desarmado, todavía tontamente celebrado por tantas, del que te ufanas mostrando por doquier esa ingenua quijada con mueca de eterna. Hasta tal día. Firmamos. - Y acabaron su perorata intimidante, pero que sabía significada una certeza como la vida misma. Los ambiguos bultos, ahora derrotados, enflaquecidos, trémulos, transfigurados en esqueletos, y sendas espeluznantes calaveras que dejaban ver sus rebozos, se agacharon en medio de la calzada de pavimento y cada una trazó, con el hueso del dedo índice transformado para tales efectos en carbón, una raya diagonal que formó una equis. (En este mediodía de sábado, con sumo horror, he vuelto a ver ese grafiti, símbolo de anulación hecho exclusivamente para torturarme cada vez que pase por aquí, única vía entre mi hogar y el mercado del pueblo, que a un día del siniestro luce como en sus mejores tiempos).

-Amagamagavama, amagamagavama, amagamagavama…

Las dos mujeres de negro al fin terminaron de cruzar la calle difuminándose como un humo antes de posar pie en la otra acera, frente al centenario palacete blanco de la familia Jenkins. Al unísono de este volverse felizmente en otro estado la materia que odiaba y temía, la música y la palabra protectora y bendita se atenuaron paulatinamente, reinó el silencio coincidiendo perfectamente con la desaparición del ya querido indígena místico y poderoso.

Desperté sobresaltado boca abajo, sudando copiosamente. Un dolor penetrante taladraba los nudillos de mi miembro derecho, que presionaba insistentemente contra el respaldar de madera del antiguo camón de cedro, golpeando a puñetazos la cabecera del lecho que poco antes llegué a temer fuera el tope de mi propio ataúd.

***

© La Marca, título general del libro de cuentos inéditos de Frank Ruffino. También se han publicado por aquí y en mi bitácora internacional de poesía “Poeta Frank Ruffino”, “Con el Diablo no se hacen tratos”, “Un mal día” y “La fuga cuántica” (Cuentos que titulé "Poniéndole los cuernos a la poesía").

Ilustración de esta publicación:

Lienzo: "Mujeres de negro" del pintor José Antonio Estirado.

Nota del autor: Hace una semana tuve esta pesadilla: le he sacado algo positivo haciéndola cuento. Lo publico casi por lo mismo: siento siempre La Parca me tiene a mecate corto, por eso no los hago esperar para leer "La marca" ("y otros cuentos") que publicaré próximo año en libro si hay dinero, si hay vida.
— con Nora Badilla y 48 personas más.

jueves, 13 de diciembre de 2012

DOS POEMAS DE JULIO DE 2012

 
© FUNESTO ESTRENO

MI calle tiene su primer muerto,
mi calle en que únicamente
asesinaban perros
y alguno que otro taciturno gato
por la noche de mis sueños.

Con el ojo izquierdo pegado
al pavimento el muerto
disfruta de la luna,
allá muy al oeste, ocultándose
ahora en el silencio de los cerros.

Horas después levantan al aplastado,
y en la madrugada
un bulto lame lo que resta.

Náralit, julio de 2012.

© DESCONCIERTO

a Dorelia

CAMINA en sombra
y dice solicitar favores
para amansar los elementos
y conjurar los augurios.

Hoy necesita eso, mañana
quizá pida aparecer en dos lados
al mismo tiempo
como este haz de luz en sendos mundos.

Por la tarde sabe que existe,
quizá piense en un ángel
o en un sapo en medio
de la carretera mojada,

quizá solo duerma y no piense
en nada porque la tormenta
solo fue un mal rato, un juego
del cotidiano vivir desapareciéndonos

de a poco. Tal vez hasta sueñe
ser bailarina en la corte de un viejo rey
o dándole órdenes a un tigre
en el circo aquel que nunca volvió al pueblo.


"Náralit": Julio, 2012.

Ambos poemas del texto inédito © "Largo epitafio".

Ilustración de esta publicación: la escritora, filósofa y pintora española-costarricense Dorelia Barahona Riera.

Pueden leer los ocho textos completos publicados en julio pasado en mi bitácora internacional de poesía y a través de FB, habían salido a la luz con el título de "Ocho piezas en distintos tiempos". Gustaron todos, ahora les presento estos dos escritos este mismo año:

http://poetafrankruffino.blogspot.com/2012/09/ocho-piezas-en-distintos-tiempos-de.html
 

jueves, 29 de noviembre de 2012

© POETAS EN RIESGO SOCIAL

miércoles, 14 de noviembre de 2012

© PINTOR, NO ME PINTASTE COMO DICE LA CANCIÓN

(Tercera edición)

a Yamileth Rodríguez Bastos, con Amistad

PINTOR, no me pintaste 

como dice la canción,
usabas negros colores,
colores negros pintor
ebrio en tu dolor
te salieron bestias mis ojos,
me pusiste en un circo
de fenómenos que creen sentir,
mas solo eso soy, pintor:
un retrato de tu alma
y al darme la luz en escena
todos ríen para después asustarse
grandemente y salir despavoridos
lanzando voces inauditas.

Pintor, no me pintaste
como dice la canción,
porque si eres como dicen
de saber hasta el futuro
odiabas ya todo lo del mundo,
y en vez de fino pincel
y lienzo halagüeño,
como Pollock echabas
la pintura a latigazos
sobre burda tela en el suelo, pintor,
que no hiciste las cosas
como dice la canción.

Mis pies son largos
y sufro los caminos
de grutas y bandidos,
así a cada paso, pintor,
desenvaino filos
y pego al aire con aullidos;
no sé estas manos
que tiran leoninas en la nada
sin nunca asir
excepto cardos y alimañas.

Oh pecho el mío donde
campean los centauros
y medroso Ulises no termina
de partir de su Ítaca
porque ha perdido el deseo
de ir en pos de la aventura!
Pintor, que reúnes en mí tus defectos
tampoco esta boca suele decir
las naturales cosas del poeta
y yerra mi palabra,
y angustia a quien la escucha
aterrando por sincera.

Pintor, no me pintaste
como dice la canción:
mi frente es el martillo de Thor,
mi nuca un filo donde el viento
de Náralit golpea sin tregua,
mi espalda duro tormento,
mi estómago sempiterno crujir, pintor,
ahora descansa
y cúbreme ya con tu capa.

****

Náralit, viernes 10 de febrero de 2012.

© "Pintor, no me pintaste como dice la canción". Del texto inédito "Náralit" (Poemas y Antipoemas).

Imagen: Frank Ruffino, mayo de 2011, en su pequeño negocio.

Pueden leer este texto y sus comentarios en su día de escritura y momento de publicación simultáneamente en mi bitácora internacional de poesía "Poeta Frank Ruffino":


http://poetafrankruffino.blogspot.com/2012/02/pintor-no-me-pintaste-como-dice-la.html

miércoles, 17 de octubre de 2012

© EMBRUJO LARGO, NEGRO, PROFUNDO…



 


a Jessimav

ELLA se va y 15 días después

y 30 días después y mucho tiempo
 
después de su partida definitiva
sus cabellos hasta echan pequeñas zancadillas,
en la sopa aparecen
y en un pescado que los mira, asombrado,
entre sus ojos,
y en mi celda compiten
con mis habituales telarañas mustias,
en la almohada duermen largos sueños rencorosos,
en la bañera con gracia de serpientes
nadan placenteramente estilo mariposa,
en mis sueños crecen en calvas cabezas
de rostros pétreos y fingidos,
un cabello enamorado donde guardo
mi celebrada arma de caza,
sus cabellos en mi clóset
poblando mis complejos de eremita,
sus cabellos en la alacena
como cualquier ingrediente necesario,
en los queridos objetos de familia,
en la bolsa de chorrear el café,
en el vetusto candelabro de plata
bailando con cinco llamas
en esta noche hórrida,
sobrevivientes siempre del maremoto de la lavadora
y luego como ufanos prendedores en mis camisas,
mirando con envidia en el cofre de las joyas,
sobre la foto del muerto
aumentando más el dolor de una nostálgica anciana,
en vilo del techo como anguilas tristes
sus cabellos, entre las amarillas hojas
de los libros que ya nadie lee en esta casa
porque todos partieron hace mucho…

La que limpia se queja y habla de brujería:

destapa el azucarero y dice:
“Ve, es brujería, usted está embrujado,
necesita limpia urgente, esto es serio!”…
mientras tanto yo, que la escucho
como si la cosa no fuera conmigo,
me columpio con cara de escepticismo
profundo y profano, en un largo,
negro cabello de ella.

***


“Náralit”, escrito esta madrugada de miércoles 17 de octubre de 2012 e incluido en el poemario inédito en proceso © “Hombre adjunto”.


También este texto en mi Facebook: "Frank Ruffino García”:


http://www.facebook.com/frank.ruffinogarcia

jueves, 11 de octubre de 2012

© POSTAL DE ÚLTIMO DÍA…





A Ana María García, a su hija Mariel (+)

POSTAL de último día,

ocaso de seres,

el gran ángel blanco de la noche
silencioso, vuelo de seda,
quiebra el cielo,
loritos agitados en el aire,
y al fondo fantasmales luces
de un tiempo ido
en la noche fría.

También, allá, muy lejos,

en Puerto Madryn,
el gran ángel blanco de la noche
la apuñala diez veces
solo porque era bonita,
solo porque era buena,
solo porque tenía mucha vida aún.

Y yo, que hasta ahora no sabía

de lágrimas me deshago
mientras el gran ángel blanco de la noche
carga de nuevo contra el follaje
y arrebata otro a la bandada;
ella cae también
y piensa en su madre,
en su pequeña hija,
que se le hace noche.
Trémulo,
sollozo sin haber practicado nunca
para estos crímenes tan extraños.
***

Náralit, 11 de octubre de 2012. Poema inédito de Frank Ruffino.


Imagen: Mariel, asesinada hace siete meses en Puerto Madryn, hija de mi amiga, la animadora y periodista argentina, Ana María García.



sábado, 29 de septiembre de 2012

A los parados e indignados españoles



© A LOS PARADOS E INDIGNADOS ESPAÑOLES

patria España y Costa Rica, desangradas hoy
por los neoliberales

EN la lucha que nos sorbe
brota simpática cabriola,
se posa en última instancia
una nube entre hora y ojo,
y el hombre mueve sus párpados,
percibe el bramido humano
de su bloque, un gorjeo,
el motor que pasa
matinal entre las sombras…

Al fin vuelve en sí, despierta
y besa la frente de un diminuto rostro;
afuera toma y daca, paga y pan,
gime los buenos días al vecino,
y parte sin saber a donde.

Aborda el tren frío y callado,
extrae, mientras ve como la ciudad corre,
un hueso granate de sustento,
lo roe con rencor.

Desciende de su carro
en cualquier parte del deseo,
camina mirando sus pasos
y echa los residuos a un perro,
pide el diario a préstamo,
coge el banco público
entre otros como él, enciende
la colilla de un pitillo,
cruza la pierna, torna a piedra.


***

“Náralit”, 12 de agosto de 2012.
Del texto inédito “Largo epitafio” (Poemas y Antipoemas).

Enlace video de la violenta e injustificada arremetida policial contra ciudadanos pacíficos manifestándose este año en Barcelona:



lunes, 24 de septiembre de 2012

© SIMPLE RETRATO DE UN SER



PATÉTICO tres de mayo
en este pueblo que vive
al revés del mundo.
Hoy, sumidero de polvo,

calor y viento.

Pasa frente a mi tiendita
de cosas mentirosas
el viejo jorobado faldero
con más poder de atracción
que este vate esquinado
doblemente en la miseria: es rico,
y toda la gente rica es atractiva
a los ojos de la hiena
y la pulga.

De niño lo imaginaba
hombre alcancía tan llena
que le crecía el morro.
Luego al irse la edad de la tontería
ese hombre para mí no tuvo más magia
al comprender su espantosa deformidad,
misma que ni su dinero
en el banco
podrá quitar nunca,
y a la tumba deberá
ir con su gran giba de camello
que solo le servirá
para estar en vilo
por unos instantes
en la noche justiciera de la muerte
donde ya no será rico
mas tampoco jorobado,
ni hombre, ni nada,
felizmente.

***
© Simple retrato de un ser, 03 de mayo de 2011. Del texto inédito “Náralit: poemas y antipoemas”.
 
Publicado originalmente en esta entrada:

http://poetafrankruffino.blogspot.com/2011/05/simple-retrato-de-un-ser.html

Ilustración extraída de "Imágenes Google".

miércoles, 12 de septiembre de 2012

© REINOS NODRIZA



a Sonica

SOLUCIÓN primera de la blanca hacia su parte vertical,
y ese zorro venido del magma

contra el filo luminoso de un arco al este;
cavilo en sus ojos (sistema binario estelar colapsando), 

inexistente ciencia a pesar de la luz,
y él habla a cada segundo
en monosílabos comunes si-no
para marcar el tiempo: si-no, si-no, si-no...
hasta sesenta veces y hasta 3600 segundos,
mas en mi cuenca izquierda
gana imperio el vacío; con mis tibias los salvajes
pulsan el tambor exclusivo del chamán de Matambú
que ha partido hoy a la edad de 33 años
y era su especialidad alabada la no muerte,
ora indiferente de la mano del espíritu
a la boca del gran gusano donde reina la sombra
(avanzando hacia el centro de la acrópolis
todo va tornando más vertiginoso y caótico).

Éste es el gran tirador con arco
que acierta una brizna en la noche larga,
yazco en ella esperando el ocaso:
mejor de día no recorrer el camino señalado.

En este nuevo ritmo revelado
puedo estar muerto
y mi espectro en gestación
seguir hablando por la vida de otros.

***

Del texto inédito ©“Hombre adjunto”, Náralit, miércoles12 de setiembre de 2012.

Pueden leer el poema que da título a este poemario, "Hombre adjunto" en mi bitácora internacional de poesía "Poeta Frank Ruffino", texto comentado, entre otros lectores y en su momento de publicación en blog, por el poeta André Cruchaga:

http://poetafrankruffino.blogspot.com/search?q=hombre+adjunto

Ilustración original de © "Hombre adjunto": este servidor en su pequeño negocio de ultramarinos en abril de 2011.

sábado, 8 de septiembre de 2012

© ADORO LA CAPA RANCIA QUE ME DA ELLA POR LUMBRERA...

jueves, 6 de septiembre de 2012

OCHO PIEZAS EN DISTINTOS TIEMPOS DE FRANK RUFFINO

martes, 28 de agosto de 2012

© IMPRECACIÓN CONTRA EL CURIOSITY





a los pocos seres coherentes de este planeta

ESTE es mi reino carente de sinfonía,
arácnidos de menos patas
que caen de sus hilos,
música sin el do,

un maldito ser inyecta veneno
a la fruta del naranjo como método
para alargar el sueño de la mañana,
este putero de país cogido por Sam,
la manía de los nipones
por exterminar el último grande cetáceo,
y de China por amurallar al mundo.

Da igual si en Marte hubo microbios:

en África hay niños que mueren
de hambre y en América Latina
niños pálidos y sin porvenir,
mientras ellos aplauden en su torre fría
felices y embobados de las gracias
de su juguete a control remoto.

Maldigo desde aquí a su Curiosity,

taladrado sea por diminuta lluvia
de proyectiles cósmicos
que de mis ojos parten presurosos
a fulminar sus sensibles circuitos electrónicos;
donde lleguen con su carrito burgués
les acaecerá la desgracia.

Este es mi reino en Náralit,

tres palmos a cada lado de mi cuerpo,
y si lo miro bien cabe un infinito.

***

Náratit, 25 de agosto de 2012.

Del libro inédito: © “Largo epitafio” (Poemas y Antipoemas).

domingo, 26 de agosto de 2012

© CAVILANDO EN ESTA MAÑANA DE SÁBADO



LAS aves que se proyectan en el vacío,

la basura fuera de las casas hasta el lunes

con este viejo dolor que también echaré

en las bolsas verdes, si cabe…


Mas algún trino halagüeño viene,

mi señora principal despeja sus narices

con estrépito y asusta

a los trémulos pájaros negros

que ya en mi alma estiran sus alas.


Esta mañana de sábado gris mi vieja amiga

de luchas, gemidos y resuellos,

hurtó un pan de la despensa,

no era mi intención, solo fue instinto,

mientras Cancerbera duchaba

a la grande señora blanca de ojos azules

que de pequeño nunca redujo mi alma a tiempo.


Siempre en Náralit de sábado tempranero

alguien asierra madera y no sé aún cómo

ubicar a ese majadero leñador del mal.

Y el cielo ahora desea desbordarse;

el mango guarda una rara quietud del verde,

con sus aves pétreas en claroscuro

anuladas por el estruendo,

amnésicas de sus trinos y sus píos.


Mañana en gris sin dios

tras esta noche tuerta de sueños,

donde a falta de oraciones,

la incursión nocturna

por el bálsamo no basta:

sigue el dolor en sucesión de latigazos

irrumpiendo como odiosa murga en el silencio.


Por fin el hambre se apodera del pueblo:

la veo por mi celosía ir con su eterna diligencia,

pálida, nerviosa… mirando para todos lados.


Continúa sangrando el cocobolo,

el ron-rón, el cenízaro…

madera triturada hasta el mueble-tocador

en el que ella sigue su gastado ritual cosmético,

la fina silla donde irá sentado el gringo

o el chino dirigiendo nuestros tres tiempos,

nuestra mierda y nuestros placeres baratos;

el escritorio sobre el que redactan la gran oferta

para hacerse pasito a pasito

con la salud, el transporte,

la construcción, la electricidad, el agua…


Hoy para todos es sábado

de pinche futbol nacional y de cervezas,

mientras unos pocos cocinan

nuestro porvenir en grandes ollas de acero.


Los pájaros que se proyectan en el vacío,

la basura fuera de las casas hasta el lunes

con este viejo dolor que también echaré

en las bolsas verdes, si cabe…


Náralit, domingo 26 de agosto de 2012.

Del texto inédito © “Largo epitafio”.


En la gráfica: La presidenta neoliberal "costarricense", Laura Chinchilla, brinda con su homólogo de la "aplanadora asiática" China, Hu Jintao, quien no sale de su asombro de lo fácil que es apoderarse de un país por etapas a punta de regalonas al espurio y vendido gobierno tico, dominado hoy por una dictadura de partido, el PLN, en el poder desde hace seis años. Chinchilla hasta ríe en el momento de hipotecarnos a todos: pobre, que no sabe lo que hace (Y sus correligionarios políticos, Rodirgo Arias, José María "chema" Figueres y Jhonny Araya se frotan las manos porque ya esta filibustera ha allanando el camino, para cualesquiera de los tres: grandes negocios vislumbran los codiciosos vende patrias!).


Leer mi artículo de opinión en el siguiente enlace: "Claros del día que se nublan":


http://www.facebook.com/photo.php?fbid=439437159441207&set=a.314270495291208.103241.100001247810045&type=1&theater

viernes, 17 de agosto de 2012

© CANCERBERA



ARRIBA la que cuidara

mi amor, y a sus flores
tendiera siempre a hidratar,
a pisotear este jardín
de las querencias,
a descomulgar las medianas
bromelias que allende
del mar despiden sus aromas,
a arreciar con furia la secreta vía
hacia un árbol obsequiado
por un monje druida,
a callar el eco de madre
que en la celda contigua
tose y resiente la ausencia de padre,
el cristal en que un gavilán
de fuego advierte a los pájaros
no confundir el diáfano esmero.

No osará entrar el fugaz gris

que alienta mientras hela aquí
la guardiana, pondré mis ojos
en desvío cerrando las ventanas
de casa, reduciré esta ansia
a martillazos dando
el ungüento reflexivo
sobre el lomo turbado del asno;
a ver si acaso en esta fuente
puedo confundir una doncella,
y desapercibido sonido alfarero
de este recomenzado
amor por la pintura.

Las frescas horas se extinguen,

clarea con pasmosa lentitud al este,
cada cierto segundo un piar
de tímido viene el día, viene el día…
silueta torva hacia su corte vegetal
tras el jaragua;
una se reduce a sí misma
por el empinado monte,
la masa que se moja y cruje
en los comales…

***
 
"Náralit", 16 de agosto de 2012. 
Del texto inédito © "Largo epitafio".

jueves, 16 de agosto de 2012

© A LOS PARADOS E INDIGNADOS ESPAÑOLES



patria España y Costa Rica, desangradas hoy

por los neoliberales


EN la lucha que nos sorbe

brota simpática cabriola,
se posa en última instancia
una nube entre hora y ojo,
y el hombre mueve sus párpados,
percibe el bramido humano
de su bloque, un gorjeo,
el motor que pasa
matinal entre las sombras…

Al fin vuelve en sí, despierta

y besa la frente de un diminuto rostro;
afuera toma y daca, paga y pan,
gime los buenos días al vecino,
y parte sin saber a donde.

Aborda el tren frío y callado,

extrae, mientras ve como la ciudad corre,
un hueso granate de sustento,
lo roe con rencor.

Desciende de su carro

en cualquier parte del deseo,
camina mirando sus pasos
y echa los residuos a un perro,
pide el diario a préstamo,
coge el banco público
entre otros como él, enciende
la colilla de un pitillo,
cruza la pierna, torna a piedra.

***


“Náralit”, 12 de agosto de 2012.

Del texto inédito “Largo epitafio” (Poemas y Antipoemas).

jueves, 9 de agosto de 2012

© EL MAL DE AL…



a Nelly Porras por su valor y abnegación sin par;

a ellos y sus familias que sufren lo indecible

 


Oh noche anudada
de vacía desmemoria
en que se apaga seca
la halagüeña sonrisa!

(Y esta noche es más oscura que un infierno).


Y no sabes ya ni para qué es el día

ni quien es tu viejo vecino,
ni para qué los hijos y la ternura,
ni la mujer al lado cada noche
ahogándose su vida en un largo respiro.

Trepidante oscuridad

te deshace a jirones,
y las cosas son pétreas
sombras sin razón:
da igual la existencia de una silla
o la hogareña mesa en idéntica
armonía con tu olvido,
y el retrete siempre impregnado de miseria,
y la cocina a todo vapor
cociendo la verdura de los días;
la noble y locuaz lora que te bate en dicción…

Un diminuto ser en bicicleta

orbita el cadáver de la memoria
desconociendo el fin del amor,
la duda reina en tus cuatro costados,
y esta noche es más oscura que un infierno.

***


"Náralit", 8 de agosto de 2012.


Mi bitácora internacional de poesía "Poeta Frank Ruffino":

miércoles, 8 de agosto de 2012

© PESADILLA DEL DESCONCIERTO



a Mercedes Ridocci


PRECIPITACIÓN de nada,

desmemoria en la noche

y yo tan lejos de mi ser.

Una plaza vacía

y en el centro,
donde hubo fuente,
un pincel emana sangre.

Y el paisaje negro

de árboles blancos
agitando sus ramas
a pesar de que aquí hace años
todos olvidaron el viento,
ni siquiera la brisa
viene a refrescar
este inmenso calor
que se cierne desde siempre.

Precipitación de nada,

desmemoria en la noche
y yo tan lejos de mi ser.

Ahora en la plaza

se rompe la estricta
soledad y el silencio:
una diminuta mujer
de vestido negro
baila vals con un gigante
al tanto que él coge el pincel
y en vilo escribe sus nombres
en el piso… y una fecha.

Escucho una súplica ahogada

y el hombrón termina fundiéndola
contra su pecho
hasta desaparecerla.

Coloca el pincel en su sitio,

se frota los ojos
y dice extrañamente
no sucumbas
preciosa bailarina mía.

***

© "Pesadilla del desconcierto", 23 de junio de 2011. Del texto inédito “Náralit” (Poemas y Antipoemas).

Escrito y publicado en junio de 2011. Pueden leer los 61 comentarios que este texto suscitó en mi bitácora internacional de poesía "Poeta Frank Ruffino":


http://poetafrankruffino.blogspot.com/2011/06/pesadilla-del-desconcierto.html

domingo, 5 de agosto de 2012

CUANDO CHAVELA VARGAS CANTÓ POR EL POETA



Amigos: les publico aquí este homenaje poético a Chavela Vargas que colgué en mi blog en diciembre de 2010. No he cambiado fechas, así, para que puedan situarse desde ese momento. Hace unos meses le
había confiado al escritor Alexánder Obando en su bitácora electrónica "El más violento paraíso" que mi musa comenzaba a anunciarme su partida, como me dijo Chavela que lo haría en 2000 mientras caminábamos al alba por los alrededores de San Joaquín de Flores.


POEMAS DE © "QUETZALCÓATL-PADRE"


ARRASADORA


INMERSA en mares de aguardiente

con mi escafandra salvadora
devorando peces y ciudades marinas.

Zozobrando barcos formidables,

asaltando zócalos,
descendiendo con todo
mi esplendor sobre mortales.

Proezas que me cuentan

porque voy perdiendo el recuerdo.

DIOSA


MIEDO de vislumbrar filos

donde la muerte sacaba
su cresta colorida
de Quetzalcóatl,
atrayendo a los borrachos
como niños especiales a su altar.

Me da miedo el valor

que tuve de diosa,
destronaba,
volaba si había que volar,
algunas veces
buceaba sin aire
inexplicablemente.

Yo era una diosa sombría.


LEGADO DE MIS OJOS


MUCHAS veces

con total amnesia
los cuervos sacaron
mis ojos;
en sus cuitas,
este dueto
que ha mirado todo
quedó como semillas.

Van mis huellas

en cualquier camino,
vereda,
trillo,
paisaje,
ciudad...
por eso soy atalaya
desde tantas
partes al mismo tiempo.

Yo adquirí tal arte

a un precio muy alto
con mis ojos,
multiplicados por mil
por cuestiones
de evolución propia,
de simple adaptación:
aprendí a regarme
como el polen
por esta tierra en guerra,
nacionalizada,
exportada
y de antología.

Desde el templo del Sol y la Luna,

tránsito del día a la noche,
empezó mi canto revolucionario.

DESTINO


TANTOS golpes del tequila

riñeron con mis sentidos.

Fiel a dioses paganos

haciéndomeles su zombi leal.
Deambulé perdida
madrugadas insoportables;

escogí la existencia más espinosa

crispando mi vida a cada paso.

FUI UNA VELETA


I


SURQUÉ la soledad

del mundo a mi antojo.
Para mí las fronteras
eran hilos que se rompen
con una botella de tequila:
mi zigzag alegre
en el canto
me abría las almas
más amuralladas
y las dictaduras
más férreas.

Mi sonambulismo

me hizo transitar
de abismo en abismo
donde sobria hubiese muerto.

Ciertamente fui una mujer

sin frenos ni medidas.

II


Sin proporción,

sin orden
ni concierto
era mi vestigio,
incapaz de ser perseguida:
anulé toda lupa rastrera,
todo ojo avizor
de los chismosos,
toda nariz aguda
y entremetida...

Devoré las flores

más bellas,
caminé sobre ellas
como sobre ciénagas.

AUTORRETRATO DE MI ALMA


DÉJAME describirte

en parte alma mía:
mujer de tequila y limón
que rayó la locura
donde sólo Moctezuma
se atrevió
por mítica Teotihuacán.

Yo todo me lo tomé

dices con un encanto
de quien ha infringido
su mordisco al tiempo.

Te sabes vencedora,

no del canto:
tu canto era un pretexto
para navegar tomando ciudades,
tu canto es tu personal
lamento ante el misterio:
mujer-chamán
precursora de cosas,
hija fija de los astros:
caminas como una diosa
y miras las estrellas,
tus más conspicuas retadoras
a donde sabes que no tardarás en llegar.

PRESENTÍ LA PRIMAVERA


OH, las miradas de ebria:

perdidas visiones
de las noches
tras salir arrolladora
del Olimpia.

Momentos en que una descubrió el secreto,

el ábrete sésamo de la vida:
concesión de los dioses
por instantes
para llevarnos a su centro atrapados.
PRISIONEROS

La crueldad de ser castigados,

de nublársenos la noche
hasta caer vencidos
como perros huérfanos,
nuestra más personal
forma de inmolación,
un deporte,
dijo alguién
más masoquistas todavía.

Errabundas almas

con su tequila bajo el brazo:
vamos sin compasión
por el camino hasta reventar
o tener noticias
de redención de cadenas.

ALTARES


LA hora santa de la barra,

de los tragos que van y vienen,
de ojos de hombres
como perros
esperando su chance
de aplicar con devoción
disimulada el colmillo
del vientre bajo:
ellos no son mis preferidos.

La hora santa de la barra,

de los tragos que van y vienen.

BAJO EL SIGNO DE ABEL


PIENSO que todavía

es tiempo de vencer,
de acometer impetuosamente
con mi canción,
de parar la tormenta
con tormenta,
de anegar con estrellas
esos ríos indetenibles
que van zanjando
la tierra y las almas,
de chupar con boca
de agujero negro
todo infortunio
de las Américas hispanas,
es la hora de Abel
contra Caín,
de empezar a vivir
bajo su signo de luz.

ME HICE SOLA


ERA preciso acometer

con ferocidad de leona
contra el mundo,
con apetito de hiena ebria,
y el sigilo y la rapidez del águila,
sin dar tregua a nadie.

Vencer con mi canto

y poderío animal de hombre,
con todo mi poderío
humano de hombre.

CONVICCIÓN


YO siento la mexicanidad

por mis abuelos,
por derecho propio
de haber nacido
en los solares
de sus antiguos dominios.

QUETZALCÓATL-PADRE


A causa de Quetzalcóatl-Padre

hay mares de sangre
en su honor.

Por él ciudades sitiadas

y naciones en ruinas.

Contra él, ¿quién podrá vencer?


Desde sus ebúrneos templos

todavía millares de flechas
buscan su blanco en la sangre.

ROMPÍ CON LA GRAVEDAD


NADIE pudo detener

mi destino descarriado:
ni chamán,
ni Frida con su encanto
ni tantas otras diosas.

Nadie sintió el valor

de atajar esta desquiciada locomotora.

Tenía tan devota

naturalidad
para aceptar esa vida despiada
que helaba hasta los huesos de los cobardes.

Nadie quiso sacar

a esta temeraria de esas aguas
ni yo quise a nadie
interfiriendo
con mis placeres-dolores.

CANTÉ POR EL POETA


AGOTO mi lira,

harta aquí
les digo
de este poeta
que me robó
un trozo de alma
para cantar
como si yo cantara
algo de mis días
descomunales,
algo de mis pasos
por esta tierra,
de mi afición de pisar
los caminos destronando.

JUSTO ANTES DE PARTIR...


SERA que tenía

mis libaciones medidas
y mis mujeres contadas,
allá en el cielo azteca
será mi morada.

Estas ganas de exiliarme

no son nuevas:
doctora de la vida
por méritos propios
y dolor personalísimo,
generala de las cantinas,
santa madre
del insomnio,
heroína condecorada
en todo el mundo:
yo no soy ninguna
profeta en mi tierra,
con todas las medallas
que da el alto canto
y el alcohol
me voy quedando dormida.

Nota:


Contraportada de mi primer libro de poemas "Diablos alucinados" en donde aparezco entrevistando a Chavela Vargas para mi periódico El Florense en 2000. La publicación -2002- contiene cuatro textos autónomos, entre ellos "Quetzalcóatl-Padre"; ahí pretendo desdoblar mi alma inquieta en esta diva de la canción mundial, como si ella cantara estos versos. (Sociedad Editora Alquimia 2000, 2002. Costa Rica). Les presento a continuación 16 de esa casi veintena de poemas. (Foto de Hugo Ortega González, Periódico El Florense:
www.elflorense.com).

Portada del poemario de 2002 conformado por los textos: "Diablos alucinados", "La Muerte en sus orgías", "Poemas del Aparecido" y "Quetzalcóatl-Padre", 93 poemas en total. De esta publicación solo rescato este desdoblamiento experimental en Chavela. Al respecto, el crítico y Poeta nacional Cristian Marcelo Sánchez en "Crónica de la poesía costarricense" ha realizado este año en su prestigioso blog-revista literaria y poética "Los siete ahorcados" un estudio de esta publicación bajo el título "Frank Ruffino: DIABLOS ALUCINADOS o el amor, el mito y la muerte". Les dejo el enlace:


http://los7ahorcados.blogspot.com/2010/08/frank-ruffino-diablos-alucinados-o-el_14.html#comments


"Quetzalcóatl-Padre", sí, un desdoblamiento en que creo secuestrar algo del alma de mi amiga, la cantante Chavela Vargas; casi que su espíritu me poseyó y es ella la que despotrica por mis palabras (nunca voy a exorcizarla de mí). Desde antes de conocerla esta alma desgarrada y soñadora sentía gran afinidad con ella, y al topármela un día al alba por un camino solitario y alejado de San Joaquín de Flores, en los alrededores del cementerio (2002, la diva ya con 82 ó 83 años), ella: con zapatos y ropa deportivas, caminando enérgicamente, lentes oscuros, y un bulto en un costado en cartuchera de cuero bajo la camiseta blanca: "por si las moscas", dándole tres golpecitos como a un viejo amigo; saludó como si siempre me hubiera conocido, y yo, que andaba también en esos afanes, subí a su "tren" de sueños y penas, y caminamos, caminamos... Con voz entrecortada miraba al este: -Muchacho, estoy preparada para morir (se detuvo, señalando al astro rey que ya asomaba por los filos del volcán Irazú,; no le tengo miedo a la muerte, solo el pasármela mal antes de ese trance para el cual me estoy preparando hace años, aunque intuyo falta bastante. Cuando sea el momento tú lo sentirás...". Acto seguido aminoró la marcha, me abrazó como una madre a su hijo, y nos regresamos a nuestras casas, 50 metros la una de la otra, en el centro de San Joaquín de Flores, a dos kilómetros de distancia.


Han pasado ocho años de ese episodio iniciático con esta suerte de Liliht (pocas mujeres de la modernidad pueden ser comparadas con esa digna, aguerrida y primigenia mujer). En sueños ha venido y empezado a anunciarme su muerte, ahí, en ese mismo paraje frío, por lo general envuelto al amanecer en espesa niebla -o tinieblas- y circundado de cipreses y árboles que aúllan con voz humana, cerca de los muertos del cementerio.


Sean pues, estos poemas otro reiterado homenaje de mi parte a esta diosa de carne y hueso (en las únicas que creo). Este libro fue linchado por los puritanos e ignorantes de este país, solo por los poemas "chavelinos", no trascendió en Costa Rica: fue pisoteado, escupido, cagado, meado, quemado y sacado a patadas de las librerías cuando se leyó la parte desdoblada; hasta una señora católica herediana, con una inmodestia y vulgaridad inusual para su credo, me sorprendió en un bar confesándome que se había limpiado el "culantro" con las páginas del poemario y la foto de la cantante. Como sabéis, La Vargas, solo por ser auténtica y valiente mujer, es repudiada en este país, y no es algo nuevo: en los años cuarenta, siendo ella jovencita y de extraordinaria belleza y feminidad, tuvo que emigrar a México, no sin antes desposarse con un hombre de circo ("más bien un domador de fieras que no pudo reducirme", me confesó), esta "bestia" circense la abandonó en Cuba durante una gira internacional. Chavela fue la primera fémina que gastó vaqueros en Costa Rica. En San Joaquín hay un estanque natural, la Poza azul: ahí se iba a bañar con sus amigos y su garrafón de guaro de contrabando, ante la mirada de los puritanos come santos y caga diablos que aún brotan como la mala hierba en mi país.


"Tomé durante 45 años botella y media de tequila todos los días", me confesó esa vez. Creo, mi alcoholismo, aunque no tan intenso (yo, Frank Ruffino, chapoteo en el alcohol, Chavela buceaba en él como un tiburón siempre hambriento), es muy similar al de ella: bravo, vaquero -aunque ya no tanto-, arrojado, en vuelo libre por la noche y sin miedo de dormir en donde caiga mi cuerpo. (Siempre estaré arrepentido de haber declinado una invitación que Chavela Vargas me hiciera hace años, esto para ir a su casa frente al mar en el puerto de Veracruz, en ese tiempo la cantante me había dicho que le habían regalado esa residencia y que la estrenaba).


Sobre Chavela Vargas, en entrevista también al gran y querido escritor tico José León Sánchez cuando era yo editor de El Florense hace año y pico, éste habla de su entrañable amiga Chavela con datos hasta ahora inéditos. Sánchez, lo mismo que La Vargas, ostenta la nacionalidad mexicana. Les dejo enlace de esta conversación con José León, y publicada en mi blog internacional de poesía "Poeta Frank Ruffino":


http://poetafrankruffino.blogspot.com/search/label/Entrevista%20de%20Frank%20Ruffino%20al%20escritor%20Jos%C3%A9%20Le%C3%B3n%20S%C3%A1nchez

FEEDJIT Live Traffic Feed