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jueves 17 de noviembre de 2011

Carta abierta a una ex novia sobre mi Madre:


En el coche doble porque soy gemelo, "empinando el codo", al año de nacido costado sur de la Catedral de "Náralit". Le sigue mi hermana María Rosa -gemela-, mis hermanas Estrella y Ana Rita, y mis padres: Francisco García López y María Rosa Ruffino Morales, 1966.


Amigos: hago un alto en el camino con los poemas y antipoemas míos y les comparto esta carta:

Recordada “Fabricia”:

En la madrugada soñé algo espiritual bello y muy especial con Madre. Apareció ella en su versión de ángel poderoso, como siempre. Reveló a este hijo muchas cosas puntuales para lo que resta de mi vida. Tú haces lo que yo: de esta familia solo rescato a Madre, estar con ella (solos los dos) cinco años todos los días haciendo lo mismo por, para ella. Verdad que ya tuve gran recompensa, y si mi anciana Madre falta un año de estos, sé me llevo las medallas “al buen hijo” que significa solo replicar lo que ya ésta me había otorgado de niño: extraordinarios frutos amorosos que ahora penden en mi alma como el más preciado legado, y todo fruto así debe estar dispuesto solo para quien busca con ahínco realizando su mejor esfuerzo, alguien que verdaderamente merezca deleitarse con ellos en esta aridez de la vida, árida cuando en vez de amor genuino, en la existencia de algunos se impone el calculo mercantil (así usan en sus relaciones expresiones celebratorias como “valor agregado”, o menos halagüeñas cuando las cosas no les resultan bien con su pareja: “relación demandante”…), la búsqueda de la comodidad material y sentimental a toda costa sin sacrificios mínimos. Estos individuos son fieles arquetipos, representantes de este tiempo, expresión de un mundo que se consume en el materialismo y por ello en la indigencia espiritual, la carencia de nobleza y buenos sentimientos con quien se merece recibirlos.

Sí, como tú lo haces ahora conmigo, hace dos años me decidí por Madre, y la progenitora de mi pequeño hijo también quedó en el camino. En una parte de este infinito trayecto que es el camino, a muchas leguas de esta muchacha que alejé de mi vida, voy también por él sin egoísmo y sobremanera satisfecho porque Madre merece tu fina atención y buenos sentimientos que exhibes, valga decir, como un don natural para los ancianos, exclusivamente. Conservar a Madre…, esa, nuestra elección común y no hemos fallado: ni tú ni yo. Debemos algún día brindar por ella con un vino selecto que disfrutan dos amigos que en algo han coincidido felizmente.

No entraré en detalles de lo que el espíritu de ella me ha revelado en el sueño, mas albergo la convicción de no volver a ser el mismo a partir de este día, 17 de noviembre de 2011.

Epílogo:

Había despertado sobresaltado por ese sueño a las cinco de la mañana y me dirigí al comedor a escribir en una hoja estas palabras. A las seis fui a acostarme cuando escuché que la reciente asistenta de Madre entraba a su habitación a darle los buenos días y ella le anunciaba con voz extrañamente juvenil para sus 85 años: “soñé que Carlos vino a pasear por una semana, pero por algún motivo que no entiendo, de mal humor recogió la ropa blanca de cama y partió para España”. Él fue el primo que en el matrimonio por poder en la España de 1960 representó en la boda a mi creador biológico, manchego, ex soldado de La República herido en Teruel, quien ya radicaba autoexiliado en Costa Rica desde 1957, viviendo antes en otros países latinoamericanos. Murió nonagenario hace un lustro.  Ahora Carlos cuenta con 80 años y se la pasa muy enfermo en una silla de ruedas. Tiempo tenía de no oír a Madre hablar de un sueño. Sin duda alguna en esta madrugada ha habido inusitada actividad espiritual en casa. Estoy convencido totalmente que todo lo del mundo físico que conocemos como realidad y por más pequeño que sea o nos resulte sin importancia, tiene un sólido sustento espiritual.

Abrazos por siempre,
Frank Ruffino.

P.D. No hace falta que respondas a esta carta.

             Mis padres, al reencontrarse en Costa Rica en 1960.

6 comentarios:

Ananda Nilayán dijo...

Creo que no, Frank, no te responderá. Porque no hay palabras, sólo sonrisas y corazón.
La actividad espiritual no cesa, lo sabes.

Besos mi querido amigo

FRANK RUFFINO dijo...

Estimadísima Poetisa Ananda Nilayán:

De todo modos creo lo mismo, mas ya lo dije: "no hace falta que responda esta misiva" que he querido compartir con todos porque en nada altera mi vida privada ni la de esa ex novia porque empleo un seudónimo y, como has leído, no digo casi nombres, solo el de Carlos, primo de mi madre, quien vive en Santa Cruz de Tenerife y está muy enfermo.

Gracias por opinar. Ahora que volví a este cibercafé creo, de no encontrarme con ninguna opinión, habría suprimido esta entrada por ser poco usual, si ya conocen todos que aquí publico poesía y antipoesía. Claro: "No solo de poesía vive el hombre".

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank Ruffino.

sedemiuqse dijo...

Vaya querido amigo Ruffino siempre me gusto tu fina levadura espiritual.

Besos y amor
je

FRANK RUFFINO dijo...

Gracias estimadísima Carmen Molins, poetisa y pintora.

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank Ruffino.

Jeca dijo...

Te contesto en la siguiente... no debiste suprimirla así de rápido.

PD. Mandame una así igualita y yo te la contesto, jajaja

FRANK RUFFINO dijo...

Gracias.

Frank.

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