
Contraportada de mi primer libro de poemas "Diablos alucinados" en donde aparezco entrevistando a Chavela Vargas para mi periódico El Florense, esto en 2002. La publicación contiene cuatro textos autónomos, entre ellos
"Quetzalcóatl-Padre"; ahí pretendo desdoblar mi alma inquieta en esta diva de la canción mundial, como si ella cantara estos versos. (Sociedad Editora Alquimia 2000, 2002. Costa Rica). Les presento a continuación 16 de esa casi veintena de poemas.
(Foto de Hugo Ortega González,
Periódico El Florense: www.elflorense.com).
Portada del poemario de 2002 conformado por los textos: "Diablos alucinados", "La Muerte en sus orgías", "Poemas del Aparecido" y "Quetzalcóatl-Padre", 93 poemas en total. De esta publicación solo rescato este desdoblamiento experimental en Chavela. Al respecto, el crítico y Poeta nacional Cristian Marcelo Sánchez en "Crónica de la poesía costarricense" ha realizado este año en su prestigioso blog-revista literaria y poética "Los siete ahorcados" un estudio de esta publicación bajo el título "Frank Ruffino: DIABLOS ALUCINADOS o el amor, el mito y la muerte". Les dejo el enlace:
http://los7ahorcados.blogspot.com/2010/08/frank-ruffino-diablos-alucinados-o-el_14.html#comments
Portada: Ilustración de portada del pintor herediano Moisés Ramírez (Acuarela con plumilla), obra hecha exclusivamente para los textos.
POEMAS DE QUETZALCÓATL-PADRE
Este grupo de poemas va dedicado a mis amigos mexicanos, el Poeta Humberto Garza y el Escritor José León Sánchez
ARRASADORA
Inmersa en mares de aguardiente
con mi escafandra salvadora
devorando peces y ciudades marinas.
Zozobrando barcos formidables,
asaltando zócalos,
descendiendo con todo
mi esplendor sobre mortales.
Proezas que me cuentan
porque voy perdiendo el recuerdo.
DIOSA
Miedo de vislumbrar filos
donde la muerte sacaba
su cresta colorida
de Quetzalcóatl,
atrayendo a los borrachos
como niños especiales a su altar.
Me da miedo el valor
que tuve de diosa,
destronaba,
volaba si había que volar,
algunas veces
buceaba sin aire
inexplicablemente.
Yo era una diosa sombría.
LEGADO DE MIS OJOS
Muchas veces
con total amnesia
los cuervos sacaron
mis ojos;
en sus cuitas,
este dueto
que ha mirado todo
quedó como semillas.
Van mis huellas
en cualquier camino,
vereda,
trillo,
paisaje,
ciudad...
por eso soy atalaya
desde tantas
partes al mismo tiempo.
Yo adquirí tal arte
a un precio muy alto
con mis ojos,
multiplicados por mil
por cuestiones
de evolución propia,
de simple adaptación:
aprendí a regarme
como el polen
por esta tierra en guerra,
nacionalizada,
exportada
y de antología.
Desde el templo del Sol y la Luna,
tránsito del día a la noche,
empezó mi canto revolucionario.
DESTINO
Tantos golpes del tequila
riñeron con mis sentidos.
Fiel a dioses paganos
haciéndomeles su zombi leal.
Deambulé perdida
madrugadas insoportables;
escogí la existencia más espinosa
crispando mi vida a cada paso.
FUI UNA VELETA
I
Surqué la soledad
del mundo a mi antojo.
Para mí las fronteras
eran hilos que se rompen
con una botella de tequila:
mi zigzag alegre
en el canto
me abría las almas
más amuralladas
y las dictaduras
más férreas.
Mi sonambulismo
me hizo transitar
de abismo en abismo
donde sobria hubiese muerto.
Ciertamente fui una mujer
sin frenos ni medidas.
II
Sin proporción,
sin orden
ni concierto
era mi vestigio,
incapaz de ser perseguida:
anulé toda lupa rastrera,
todo ojo avizor
de los chismosos,
toda nariz aguda
y entremetida...
Devoré las flores
más bellas,
caminé sobre ellas
como sobre ciénagas.
AUTORRETRATO DE MI ALMA
Déjame describirte
en parte alma mía:
mujer de tequila y limón
que rayó la locura
donde sólo Moctezuma
se atrevió
por mítica Teotihuacán.
Yo todo me lo tomé
dices con un encanto
de quien ha infringido
su mordisco al tiempo.
Te sabes vencedora,
no del canto:
tu canto era un pretexto
para navegar tomando ciudades,
tu canto es tu personal
lamento ante el misterio:
mujer-chamán
precursora de cosas,
hija fija de los astros:
caminas como una diosa
y miras las estrellas,
tus más conspicuas retadoras
a donde sabes que no tardarás en llegar.
PRESENTÍ LA PRIMAVERA
Oh, las miradas de ebria:
perdidas visiones
de las noches
tras salir arrolladora
del Olimpia.
Momentos en que una descubrió el secreto,
el ábrete sésamo de la vida:
concesión de los dioses
por instantes
para llevarnos a su centro atrapados.
PRISIONEROS
La crueldad de ser castigados,
de nublársenos la noche
hasta caer vencidos
como perros huérfanos,
nuestra más personal
forma de inmolación,
un deporte,
dijo alguién
más masoquistas todavía.
Errabundas almas
con su tequila bajo el brazo:
vamos sin compasión
por el camino hasta reventar
o tener noticias
de redención de cadenas.
ALTARES
La hora santa de la barra,
de los tragos que van y vienen,
de ojos de hombres
como perros
esperando su chance
de aplicar con devoción
disimulada el colmillo
del vientre bajo:
ellos no son mis preferidos.
La hora santa de la barra,
de los tragos que van y vienen.
BAJO EL SIGNO DE ABEL
Pienso que todavía
es tiempo de vencer,
de acometer impetuosamente
con mi canción,
de parar la tormenta
con tormenta,
de anegar con estrellas
esos ríos indetenibles
que van zanjando
la tierra y las almas,
de chupar con boca
de agujero negro
todo infortunio
de las Américas hispanas,
es la hora de Abel
contra Caín,
de empezar a vivir
bajo su signo de luz.
ME HICE SOLA
Era preciso acometer
con ferocidad de leona
contra el mundo,
con apetito de hiena ebria,
y el sigilo y la rapidez del águila,
sin dar tregua a nadie.
Vencer con mi canto
y poderío animal de hombre,
con todo mi poderío
humano de hombre.
CONVICCIÓN
Yo siento la mexicanidad
por mis abuelos,
por derecho propio
de haber nacido
en los solares
de sus antiguos dominios.
QUETZALCÓATL-PADRE
A causa de Quetzalcóatl-Padre
hay mares de sangre
en su honor.
Por él ciudades sitiadas
y naciones en ruinas.
Contra él, ¿quién podrá vencer?
Desde sus ebúrneos templos
todavía millares de flechas
buscan su blanco en la sangre.
ROMPÍ CON LA GRAVEDAD
Nadie pudo detener
mi destino descarriado:
ni chamán,
ni Frida con su encanto
ni tantas otras diosas.
Nadie sintió el valor
de atajar esta desquiciada locomotora.
Tenía tan devota
naturalidad
para aceptar esa vida despiada
que helaba hasta los huesos de los cobardes.
Nadie quiso sacar
a esta temeraria de esas aguas
ni yo quise a nadie
interfiriendo
con mis placeres-dolores.
CANTÉ POR EL POETA
Agoto mi lira,
harta aquí
les digo
de este poeta
que me robó
un trozo de alma
para cantar
como si yo cantara
algo de mis días
descomunales,
algo de mis pasos
por esta tierra,
de mi afición de pisar
los caminos destronando.
JUSTO ANTES DE PARTIR...
Será que tenía
mis libaciones medidas
y mis mujeres contadas,
allá en el cielo azteca
será mi morada.
Estas ganas de exiliarme
no son nuevas:
doctora de la vida
por méritos propios
y dolor personalísimo,
generala de las cantinas,
santa madre
del insomnio,
heroína condecorada
en todo el mundo:
yo no soy ninguna
profeta en mi tierra,
con todas las medallas
que da el alto canto
y el alcohol
me voy quedando dormida.
NOTA:
Imagen con la guitarra, Chavela Vargas en los años 40's.
Traigo este comentario, que he reformado parcialmente, de una entrada de hace cuatro o cinco semanas. Le respondía a la poetisa, bailarina y coreógrafa española, Mercedes Ridocci y ahí prometí publicar aquí varios poemas más, algunos de los 19 textos de "Quetzalcóatl-Padre", sí, un desdoblamiento en que creo secuestrar algo del alma de mi amiga, la cantante Chavela Vargas; casi que su espíritu me poseyó y es ella la que despotrica por mis palabras (nunca voy a exorcizarla de mí). Desde antes de conocerla esta alma desgarrada y soñadora sentía gran afinidad con ella, y al topármela un día al alba por un camino solitario y alejado de San Joaquín de Flores, en los alrededores del cementerio (2002, la diva ya con 82 ó 83 años), ella: con zapatos y ropa deportivas, caminando enérgicamente, lentes oscuros, y un bulto en un costado en cartuchera de cuero bajo la camiseta blanca: "por si las moscas", dándole tres golpecitos como a un viejo amigo; saludó como si siempre me hubiera conocido, y yo, que andaba también en esos afanes, subí a su tren de sueños y penas, y caminamos, caminamos... Con voz entrecortada miraba al este: -Muchacho, estoy preparada para morir (se detuvo, señalando al astro rey que ya asomaba por los filos del volcán Irazú, coloso de casi 4000 metros sobre el nivel del mar y desde donde se pueden ver los dos grandes océanos); no le tengo miedo a la muerte, solo el pasármela mal antes de ese trance para el cual me estoy preparando hace años, aunque intuyo falta bastante. Cuando sea el momento tú lo sentirás...". Acto seguido aminoró la marcha, me abrazó como una madre a su hijo, y nos regresamos a nuestras casas, 50 metros la una de la otra, en el centro de San Joaquín de Flores, a dos kilómetros de distancia.
Han pasado ocho años de ese episodio iniciático con esta suerte de Liliht (pocas mujeres de la modernidad pueden ser comparadas con esa digna, aguerrida y primigenia mujer). En sueños ha venido y empezado a anunciarme su muerte, ahí, en ese mismo paraje frío, por lo general envuelto al amanecer en espesa niebla -o tinieblas- y circundado de cipreses y árboles que aúllan con voz humana, cerca de los muertos del cementerio.
Sean pues, estos poemas otro reiterado homenaje de mi parte a esta diosa de carne y hueso (en las únicas que creo). Este libro fue linchado por los puritanos e ignorantes de este país, solo por el poemario "chavelino", no trascendió en Costa Rica: fue pisoteado, escupido, cagado, meado, quemado y sacado a patadas de las librerías cuando se leyó la parte desdoblada; hasta una señora católica herediana, con una inmodestia y vulgaridad inusual para su credo, me sorprendió en un bar confesándome que se había limpiado el "culantro" con las páginas del poemario y la foto de la cantante. Como sabéis, La Vargas, solo por ser auténtica y valiente mujer, es repudiada en este país, y no es algo nuevo: en los años treinta, siendo ella jovencita y de extraordinaria belleza y feminidad, tuvo que emigrar a México, no sin antes desposarse con un hombre de circo ("más bien un domador de fieras que no pudo reducirme", me confesó), esta "bestia" circense la abandonó en Cuba durante una gira internacional. Chavela fue la primera fémina que gastó vaqueros en Costa Rica. En San Joaquín hay un estanque natural, la Poza azul: ahí se iba a bañar con sus amigos y su garrafón de guaro de contrabando, ante la mirada de los puritanos come santos y caga diablos que aún brotan como la mala hierba en mi país.
"Tomé durante 45 años botella y media de tequila todos los días", me confesó esa vez. Creo, mi alcoholismo, aunque no tan intenso (yo, Frank Ruffino, chapoteo en el alcohol, Chavela buceaba en él como un tiburón siempre hambriento), es muy similar al de ella: bravo, vaquero -aunque ya no tanto-, arrojado, en vuelo libre por la noche y sin miedo de dormir en donde caiga mi cuerpo. (Siempre estaré arrepentido de haber declinado una invitación que Chavela Vargas me hiciera hace años, esto para ir a su casa frente al mar en el puerto de Veracruz, en ese tiempo -¿2000?- la cantante me había dicho que le habían regalado esa residencia y que la estrenaba).
Sobre Chavela Vargas, en entrevista también al gran escritor tico José León Sánchez cuando era yo editor de El Florense hace año y pico, éste habla de su entrañable amiga Chavela con datos hasta ahora inéditos. Sánchez, lo mismo que La Vargas, ostenta la nacionalidad mexicana. Les dejo enlace de esta conversación con José León (otra vida enigmática y de novela) puesta aquí en este espacio: http://poetafrankruffino.blogspot.com/search/label/Entrevista%20de%20Frank%20Ruffino%20al%20escritor%20Jos%C3%A9%20Le%C3%B3n%20S%C3%A1nchez
***
Canción de Joaquín Sabina a su musa Chavela Vargas. Enlace "Por el bulevar de los sueños rotos":
http://www.youtube.com/watch?v=vxlV82lZn4Y
Video biográfico de Chavela Vargas:
http://www.youtube.com/watch?v=U3kNGDbw0aA
Página webb de Chavela Vargas aportada por nuestro amigo Memo Sánchez:
www.chavelavargas.com.mx
También dejo enlace del blog de la amiga escritora brasileña ChaveLinha, que hace poco visitó a Chavela en México:
http://siemprechavelavargas.blogspot.com