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lunes, 2 de agosto de 2010

©Oscilaciones de un alma



El lago sereno en mi ojo.
Me ubico extra radio,

aunque algunas veces lanzo

mi cuerda y bajo

a ese suelo donde todo

es huella de dolor:

gasto los bulevares,

entro a los bares

de barrio Amón

a emborrarme sin piedad:

anestesiar cobardemente

huesos, carne y nervios,

hasta ser un pez balbuciente

sumido en el éter

de la inconciencia.


Varios días en esta

indiferencia, encallado

en la cultura del guaro,

busco a tientas el extremo

de mi cuerda

(que dejé anclada

a la copa

de un árbol

en algún parque

de esta ciudad)

y entonces

mi alma remonta

en el aire ascendente,

en su impulso divino,

estacionándome

nuevamente

a siete mil metros.

***

©"Oscilaciones de un alma", Frank Ruffino, 2005.

14 comentarios:

Inés dijo...

Me encanta la imagen del cóndor con sus alas extendidas, allá en las alturas.
También cuando tu alma remonta vuelo y se rescata del dolor.
Un abrazo

FRANK RUFFINO dijo...

Estimada Inés:

Gracias por ser la primera en dejar opinión y apreciar este texto.

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,


Frank.

Laura Caro dijo...

Estás muy creativo hoy. No te había leído hasta ahora dos poemas tan seguidos.
Tú sabes que lo que necesitas no está en los bares, ni bajo tierra, en el dolor. La meta está allá alto y lo que te impulsa tan alto está dentro de ti. Tienes un alma noble y un corazón grande.
Un beso enorme, Frank

FRANK RUFFINO dijo...

Estimada amiga Caro:

Sí, aunque este texto es de 2005. Pero siempre escribo, todos los días, la mayor parte de las veces cosas de poca valía. Al tiempo me salen cosillas.

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank.

Gladys dijo...

Hola Frank bello poema en omenaje al condor
esa libertad invidiable al volar por las alturas quien pudiera tenerla, nosotros solo
podemos acerlo con nuestra alma,un placer leerte amigo.
Un gran abrazo que tengas una bella semana.

FRANK RUFFINO dijo...

Estimada Gladys:

Sí, siempre he tenido sueños recurrentes volando como un pájaro pero con este cuerpo tan poco aerodinámico para el vuelo. Y nos queda el alma para remontarnos a otros cielos más altos y lejanos.

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank.

Wílliam Venegas dijo...

Si uno dice "emborracharme sin piedad", es como si emborracharse fuera un castigo y no lo que es, un deleite. Si no, recuerda a Rubén Darío.

FRANK RUFFINO dijo...

Amigo William:

Los que somos alcohólicos en vez de deleitarnos sufrimos mucho. Pueda que tú disfrutes porque controlas el alcohol, en mi caso no: siempre tengo el cometido de ir a un bar a por tres o cuatro whiskis y termino bebiendo toda la botella o tomándome 30 cervezas, y algunas veces hasta haciendo el ridículo y exponiéndome a toda situación de peligro en una ciudad como San José. Así las cosas, para mí sí que es un castigo porque el alcohol ha traído muchos problemas y episodios terribles en mi vida, y esto desde joven, cuando empecé con este vicio a los 20 años. Si narrara todo eso saldría una novela un poco espeluznante.


Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank.

Rembrandt dijo...

Amigo mío,
me encanta leer tu poesía y más aún como en este caso cuando te dejas volar (la imagen preciosa). Como ves sigo siendo un pájaro al viento, a lo mejor con las mismas oscilaciones tuyas pero siempre en libertad, algo que nunca se debe perder.

Besos para tí querido Frank y grxs por estar.
REM

FRANK RUFFINO dijo...

Estimada Rem:

...y cómo me encanta que esta pajarita se pose por un rato en una rama de este árbol endurecido por los elementos y cante algo para mí...

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank.

Ananda Nilayán dijo...

A siete mil metros, Frank, curioso que no nos hayamos visto. Claro que cada cual tiene sus medidas y lugares.
Esos bares, esas inconciencias, estos versos, qué te puedo decir, antipoeta??? Tu intuyes, lo intento: interesante, reflexiva y creativa tu anti-poesía que se vuelve aire y acaricia la esencia.

Un abrazo con cariño

Antoniatenea dijo...

Simplemente no te anestesies....como dices tú. Ni una gota de anestesia necesitas. Vive y escribe.¡¡Escribe y vive.!!

La anestesia déjala para los que no saben ni vivir ni escribir.Pero tú si sabes.
Piensa...vibra..sueña...goza...sufre..remonta..cuenta...crea...¡no te anestesies!.
Un beso!

FRANK RUFFINO dijo...

Amiga Ananda:

Pues remontemos la altura juntos a 7 mil metros, como los cóndores sobre los Andes, reinando sobre todo allá abajo...

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank.

FRANK RUFFINO dijo...

Estimada Antoniatenea amiga:

Sí, es muy cierto: alejarse de la realidad por momentos es solo perder la oportunidad de seguir captando al mundo, y por ello creando una laguna en nuestra vida.

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank.

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