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miércoles, 4 de noviembre de 2009

Entrevista al escritor José León Sánchez. Editorial de la edición de noviembre de El Florense.

Amigos escritores y lectores que pasen por aquí: Les presento completa la entrevista hecha al escritor José León Sánchez y publicada en el periódico El Florense en su edición de noviembre. Para verla con sus gráficas en: www.elflorense.com
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José León Sánchez:
“Me llena tremendamente el alma el que la Iglesia Católica me pidiera perdón”

A pesar de estar 30 años preso injustamente un gran escritor americano se redime de su pasado

Frank Ruffino
editorflorense@hotmail.com

Con el mismo principio manido de los cuentos, mas sin ser cuento: es una historia de heroísmo, de la redención de un hombre que logró conmover al sistema, a una sociedad que lo condenó injustamente, por fanatismo, por injusticia, bueno, como ha sido el mundo desde siempre…Pero que como el cuento esta historia termina, para asombro del propio protagonista y del mundo, con un final feliz.

Había una vez un joven de 19 años que era indígena de la tribu de los huetares, de ahí, de Cucaracho del Río Cuarto. No sabía leer ni escribir, y que por cuestiones propias de las circunstancias de esta dimensión en que existimos los hombres, se le cargó con un muerto y un robo. El difunto: el guarda de la Basílica de Los Ángeles. Lo robado: la propia Negrita.
Eso es estar en el lugar y momento equivocados, y además de eso, no tener las armas del lenguaje exacto y fluido para prontamente defenderse uno de lo que le endilgaban una miríada de fanáticos católicos y un pueblo ciego y furibundo, deseoso de venganza, no tanto, y en esto hay que apelar a la sinceridad, por el asesinato del cuidador, como por haber sustraído una sencilla imagen de una negrita cubierta de oro y opulencia que 60 años después sigue redituando a la Iglesia pingües ganancias en donaciones y otros regalos de los feligreses.
Al joven José León lo llevaron al único lugar posible como antesala del Averno que desde ya, según ellos, se merecía: La Isla de San Lucas, uno de los destierros humanos más temidos en el mundo de aquella época rivalizando con San Quintín, Alcatraz o la mismísima Isla del Diablo en la Guayana Francesa. Ahí, por los crímenes que no cometió, pues nunca se le probó nada, fue torturado, humillado, adocenado como un “perro” más, lejos de la sociedad.
Como el muchacho “chivo expiatorio” de todo un pueblo sabía, él, sólo él, que era inocente, se dijo una y otra vez: “soy inocente” durante 30 largos años. Cada día para sí hizo eco de esa condición exculpatoria, unas veces dentro de la asquerosa celda asediada por todo tipo de alimañas, otras veces mirando la mar, no por donde lo habían traído envuelto en pesadas cadenas, sino por donde las azules aguas se abren paso a la libertad absoluta. En esas ocasiones, ahí sentado en la playa, anheló tener las alas del cormorán, siquiera ser una pequeña mariposa a la que le basta de alimento una gota de miel para cruzar un océano. Las más de las veces se dejó dormir en la negra arena y creyó verse, muchos años después, como un viejo venerado, redimido, reconocido como un gran escritor del mundo, y sobre todo, con sus acusadores postrados a sus pies clamando: “perdón, perdón, perdón, José León, por la injusticia que cometimos contigo”.
Entonces, alentado por esa imagen que para nada concordaba con su prisión y sus lamentables, paupérrimas circunstancias, donde era mejor estar muerto, antes que seguir penando, como única vía de “escape”, de abstracción a su inconmensurable miseria, aprendió a leer y a escribir. Luego principió con los ejercicios del oficio que lo convertirían en el artista del sueño: ser el amanuense de sus compañeros de prisión, sí, escribiéndoles las cartas a sus familiares.
Las cartas… que era lo único que podía salir de esa isla dadas las mortales corrientes que la circundan.
Hoy, 60 años después, José León Sánchez, de 80 años, es ese escritor. En su casa de Los Ángeles de San Rafael de Heredia recibió a El Florense. No teníamos cita, apenas si llegamos por las señas que nos proveyeron precariamente los parroquianos. Tocamos a la puerta y el propio escritor, maestro venerable, persona esclarecida, ser humano de un valor caro y extraño, nos abrió con una sonrisa y nos regaló más de una hora de su tiempo, pues apura el final de la novela “El domingo es primavera”, su próximo éxito mundial.

P/Don José León: Ningún escritor costarricense ha alcanzado su fama ni ha vendido tantos libros. “La Isla de los hombres solos” ha sido su novela más exitosa en ventas (más de dos millones y medio de ejemplares y traducida a muchos idiomas. “Tenochtitlán”, entre sus obras maestras, ya casi alcanza y será cuestión de tiempo, para que llegue a rebasar en ventas de libros a su primera novela). Háblenos de esto.
R/“La Isla de los hombres solos” no es una novela, es un documento humano, entonces me tocó 30 años de estar en la cárcel, ¡30 años!, por eso ahora me siento muy contento porque ahora, incluso, en este último programa de REPRETEL, la Iglesia Católica me pide perdón, es una cosa que me llena tremendamente el alma.
Sobre mi primer libro, por supuesto, que ahí hay (aunque yo aprendí a leer y escribir estando preso), un poeta, en ese libro hay un poeta y un investigador: prácticamente yo tomé los recuerdos de todos mis compañeros, y verdaderamente lo que me tocó vivir en 30 años fue muy doloroso, y eso es lo que escribo.
“Tenochtitlán”, es un libro que, y usted puede ver aquí en mi biblioteca, pues estamos en una biblioteca con un acervo de 5000 libros, como la Fundación Bill Gates obsequia de esta obra mía una edición de un millón de libros a las escuelas y colegios de Estados Unidos en idioma inglés.
Para que se haga una idea: sobre la conquista de América puede haber 1000 libros, sobre los caballos seis, sobre Cuauhtémoc 100 libros, sobre los perros que acompañaron a los españoles cuatro, sobre las mujeres, no hay ningún libro, tal vez Malintzin, uno no más; sobre Moctezuma 20, sobre Cortés ¡200 libros! Pero no había ni un solo libro que narrara la otra cara de la moneda; todos esos libros lo que hacen es contar los que ganaron la guerra, pero no los que perdieron la guerra. Yo con México tengo un agradecimiento extraordinario, es mi segunda patria, y yo quería, como indígena, estudiar y novelar lo que fue esa guerra; cómo los españoles destruyeron una de las civilizaciones más importantes que ha tenido el mundo. Por ejemplo, en “Tenochtitlán” la gente hacía libros en papel cuando en Europa no existía esta tecnología. Conocían el 0 y eso es muy importante porque el 0 no lo concibió ni Egipto, ni Babilonia ni Roma y eso los ubica en una situación cultural verdaderamente extraordinaria. Por eso fue que escribí esos dos libros, uno por dolor, La isla de los hombres solos; y el otro “Tenochtitlán” que sí tiene un éxito extraordinario, ya va traducido en 20 idiomas; vea usted que lo están editando en chino: esta (don José enseña una ilustración) es la portada que sale ahora en diciembre en ese idioma y estoy muy contento.
P/Qué significa para usted el libro “El poeta, el niño y el río”?
R/Es un libro muy interesante porque en ese tiempo yo estaba preso y un compañero me informó que había un concurso. Fíjese que el último concurso literario que hubo en Costa Rica fue en 1938 y había ganado el primer premio un escritor español, bueno, de herencia española, un gran escritor, José Marín Cañas, con un cuento sobre San Lucas que se llama “Rota la ternura”.
En el año de 1963 llegó a nuestro país Constantino Láscaris Comneno, él era un genio, venía con cinco doctorados, era un hombre que llegaba a crear al país la Cátedra de Humanidades y se dio cuenta que no había concursos literarios, y que los escritores costarricenses tenían que acudir a los Juegos Florales de Guatemala. Yo ya había mandado un trabajo a los Juegos haciéndome con el premio de novela “La colina del buey”, pero en esos momentos el concurso en Costa Rica era sobre cuento y bueno, mis compañeros me aconsejaron y yo escribí “El poeta, el niño y el río”. El problema fue que cuando se abrió la plica del premio se encontraron que el segundo lugar lo había ganado don Constantino Láscaris y el primer premio uno de los hombres más odiados de este país: un asesino, un criminal, un hombre negativo, que estaba en San Lucas y que era José León Sánchez, llamado por La Nación “El Monstruo de la Basílica”. Eso creó en Costa Rica una cosa terrible, pues los intelectuales no podían aceptar que el hombre más grande de Costa Rica, como Constantino, hubiera quedado de segundo lugar, después de un reo tan abominable. Entonces había una persona, el doctor Macaya, que era el presidente del jurado de los premios que a la hora de llegada él no quiso darle el galardón a un criminal aduciendo: ‘porque ese hombre había copiado ese cuento de alguna parte’, y con estos espurios argumentos renunció.
Se hizo una cosa bellísima en el Teatro Nacional, el presidente de la República habló cosas elogiosas de Constantino Láscaris Comneno pero el premio a José León Sánchez quedó en “stand by” para averiguar si yo era o no era el autor. Ese día en el Teatro Nacional fue algo muy majestuoso y el Presidente y el ministro de Cultura hablaron de que Constantino arribaba a Costa rica a engrandecer el espíritu del arte nacional. Y dieron a entender que la obra mía estaba en veremos, pero entonces Láscaris hizo algo inconcebible: llamó a unas alumnas de la Universidad e hizo que pusieran una silla en el centro del Teatro Nacional y sobre ella un ramo de rosas, y dijo que si no le daban el primer premio a José León Sánchez, él renunciaba al segundo. Bueno, al final eran 2000 pesos. ¡No sabe usted la felicidad de nosotros en el pabellón por este triunfo mío! Ya iba por 11 años de presidio y en ese tiempo no había tenido ni un dólar en el bolsillo, entonces, que cayera tal cantidad de dinero en él fue una maravilla; para la época significaban $600. Llegaron los periódicos con el director de Adaptación Social Rigoberto Urbina, y me entregaron el cheque en una caja muy bonita, pero después de que me lo dieron, el director del penal me lo quitó porque dijo que yo tenía una sentencia de 45 años y así no podía tener el dinero, hasta que cumpliera el resto de la condena me iban a dar el cheque, imagínese usted. Es un cuento muy bello de cuando yo era un niño, “El poeta, el niño y el río”. “La niña y la luna” es otro cuento mío que está en aimara, quechua, zapoteco, guaraní, inglés, francés, maya-quiché, portugués, guaiquiqui, y 160 idiomas más. Trataba sobre los niños con hambre de África. En el tiempo que hemos empleado en esta entrevista, joven, probablemente unos 150 niños se mueren por inanición. Al ganar el premio del primer cuento mi vida cambió porque después se probó que sí, que yo era el autor y no como decía el señor Macaya que yo lo había copiado. Al fin se convirtió en algo muy importante en la Universidad de Costa Rica y en el extranjero: que un reo hubiera ganado en un país de tanta cultura como tenía Costa Rica y que no era un plagio.
P/Sabemos también, que es cuestión de tiempo y bueno, que tenga usted larga salud, para que le otorguen el Premio Nobel de Literatura, sin embargo, el Premio Nacional de Cultura Magón se le resiste. Cree que hay mezquindad del statu quo cultural tico?
R/Vea, el año pasado la Asociación de Escritores me propuso para el Premio Magón, y este año lo volvió a hacer por unanimidad la Asociación de Escritores, Artistas y Científicos de Costa Rica. Estoy en primer lugar de ese premio, en este año. Pero hay un problema: durante mucho tiempo yo fui el hombre más odiado de este país. Si usted ve en el directorio mi nombre no aparece porque ningún padre de familia ni ninguna madre bautiza a su hijo como José León. Entonces darle ese reconocimiento a José León era dárselo a un hombre que estuvo preso durante mucho tiempo porque no es sino hasta ahora, hace pocos años, que la Sala Constituciona,l por cinco votos, y la Sala Tercera, por 10 votos unánimes, me declaran inocente del crimen de la Basílica. Ahora parece que sí, este año me lo van a dar.
P/Chavela Vargas es otra compatriota de fama mundial que ha sido acunada por nuestra querida y gran patria, México. Ella no ha vivido las injusticias que el sistema judicial costarricense y los fanáticos católicos cometieron contra su persona, sin embargo, habla muy mal de su propio país por lo que lógicamente no es muy popular entre sus paisanos. Cómo dimensiona a Chavela Vargas, que desde ya también celebramos por ser una gran cantante?
R/Mire, acaba de escribir una novela sobre Chavela Vargas. Si quiere me toma una foto con ella… (El escritor se levanta de un salto del taburete y toma un afiche de La Vargas haciendo un gesto de pose con él. Termino la foto y con más calma vuelve a sentarse). Estuve trabajando con ella en los últimos cinco años. Hace exactamente tres meses la acompañé en la entrega de un premio y tuve la última conversación sobre ella y con ella. Chavela Vargas es en México una institución, se considera que es la segunda gran artista en toda su historia. La primera es Lucha Reyes. Ella (Chavela) nació en El Carmen de San José pero se crió en San Joaquín de Flores, ahí estuvo un poco de tiempo. Y bueno, por supuesto, como ha tenido una vida rara, los periódicos y la gente siempre han hablado mal porque no entienden que una cosa es la artista y otra la mujer, son cosas distintas. Como artista está en el pináculo y ha logrado algo muy importante: después de haber tenido una casa que valía un millón de dólares en México, un Mercedes-Benz Sport, de ser una estrella increíble, comenzó a decrecer por el licor y llegó a terminar viviendo en San Pablo de Heredia donde le llamaban “la vieja de la perra”. Un profesor de Heredia, don León, y que fue rector de la UNA, la recogió cuando estaba muy llena de miseria en Costa Rica y le dio un cuarto para que pudiera vivir en San Pablo de Heredia. Chavela la pasó en la calle, borracha, agobiada, violada, humillada, y de esta situación tan lamentable, a los 77 años se levanta y llega a ser entonces una gran artista del mundo. Ha llegado a cobrar medio millón de dólares por un concierto.
Bueno, ahora está muy enferma: ciega, muda y muy rebelde. A ella, por ejemplo, sí se le resiste el Premio Magón, hace tiempo tenían que dárselo. Nadie nunca se ha ganado los premios que Chavela ha obtenido afuera, pero, bueno, aquí no la toman en cuenta. También por las necesidades tuvo que hacerse mexicana. Si usted no es mexicano usted tiene problemas, me entiende, aunque sea un gran artista. Ella se casó en México y tuvo que hacerse mexicana. Se fue de San Joaquín de Flores porque se enamoró de un trapecista del Circo Atayde que llegó a ese pueblo. Se fue con su marido para Cuba y vivió con él cuatro meses, pero en la isla el tipo la abandonó. Mas como ella quería llegar a México al fin llegó a México y ahí sufrió muchísimo, tuvo que pagar lo que usted no se puede imaginar; en Costa Rica no sufrió lo que sufrió en México. Aquí sintió y resintió algo que al artista sí lo golpea, que es el desprecio. Aquí desde siempre la han despreciado. Antes no hablaba mal de Costa Rica, y ahora lo que ella dice de Costa Rica es que es “un cementerio”, bueno, ahora los turistas no vienen entonces dicen los hoteleros que esto es un cementerio. José Figueres dijo una vez que nosotros éramos un “pueblo domesticado”, como los perros, sin embargo, Figueres tiene monumentos, Chavela no ha llegado a eso. La Vargas ha dicho cosas que como ella argumenta “en el momento se me salieron”, pero siempre regresaba a nuestro país. Construyó una casa muy linda en Playas del Coco que se la saquearon totalmente. Después vino a San Joaquín de Flores e hizo un apartamento. Pero bueno, ella tuvo desprecios muy grandes incluso de su propia familia que le han dolido muchos. Vale que una hermana suya, Ofelia, que ahora es una mujer muy enferma, es la única que le ha ayudado cuando estaba mal, para Chavela era como una madre. Entonces mi libro “Macorina”, trata sobre la vida de Chavela Vargas. Están haciendo una película en Francia de ella sobre mi novela (La misma compañía fílmica de “La vida en rosa”, sobre la cantante francesa Edith Piaf). Esta novela me la contrató una de las grandes editoriales del mundo que se llama Random House y espero que esté en enero para la feria de abril de España… La Feria de las Flores.
Costa Rica carece de personajes sobresalientes: no cuenta con un gran ladrón, ni un gran genio, ni un gran sacerdote, ni una gran prostituta, ni un gran artista, bueno artista sí tiene dos, que es Francisco Zúñiga, el escultor, éste se enseña en todas las universidades del mundo; y la otra persona que se cita en todo el mundo es Chavela Vargas, pero hasta ahí, los demás no hemos llegado a sobresalir como ellos dos. Chavela Vargas es un símbolo de la honestidad. El problema, m’hijo, y voy a hacer una comparación muy especial: si nosotros vamos a jugar a Egipto, si ellos pierden nosotros no ganamos nada y si ellos ganan nosotros dos no ganamos nada, ¿me entiende? El único que gana es el que gana. En este caso Chavela ha logrado lo que nunca ningún artista americano logró: levantarse a los 77 años y convertirse en un símbolo de la mujer en América y el mundo. Por eso la admiro tanto.
P/Perdón tardío, “pero nunca es tarde cuando la dicha es buena”. Cómo recibió usted el perdón de la Iglesia Católica?
R/Maravilloso. Esto es un documental que acaba de ganar en México un gran premio (el escritor busca entre una montaña de artículos de periódicos, títulos y otros documentos, al tanto que suspira…). ‘La vida de José León Sánchez’, que es este poster que tiene usted aquí, ahí le queda una buena portada para su periódico. Para mí la Iglesia ha reconocido que cuando me sentenciaron, a los 20 años de edad, me declararon sacrílego y ahora me piden perdón como lo hicieron, eso me llena el alma, a mi familia y a los pocos amigos que tengo. Porque la Iglesia en la historia de Costa Rica nunca ha reconocido un error como ese. Es la primera vez que la Iglesia reconoce semejante error de sentenciar a un hombre inocente. Pero la Iglesia Católica ha tenido mucha decencia, pulcritud, honestidad para decirme: ‘José León Sánchez perdón’, eso es muy lindo. También el Papa Juan Pablo Segundo pidió perdón en el 2000 por todos los errores que había cometido la Iglesia, y en eso vino el mío.
P/Don José, háblenos de la novela que trabaja actualmente: “El domingo es primavera”; y si piensa publicar próximamente?
R/Bueno, mi última obra es una obra de teatro. Pero “El domingo es primavera” es un dolor de cabeza. En el mundo hay diez volcanes terribles, terribles, de los cuales uno de ellos está en Costa Rica; es decir, en América hay dos terribles: uno está en Hawái y el otro es el Arenal. Este está entre los 10 macizos más peligrosos del mundo y el primero de América. El OBSICORI, la UNA y UCR, los geólogos; además de 17 congresos han advertido que ese volcán es peligroso, que produce 47 sismos todos días y apuntan los geólogos que alrededor del coloso no debe haber nada construido a 25 kilómetros a la redonda. Hace poco las universidades empapelaron La Fortuna, y la Municipalidad de San Carlos llegó a quitar todo aduciendo que ensuciaban la ciudad. Pero el problema es que los científicos vaticinan que ahí va a ver, no un vómito de lava (una vez hubo uno y llegó a un kilómetro de Tabacón que cuenta con un sistema para desalojar al hotel en 15 minutos), sino algo como lo que pasó en1968 cuando estalló una bomba piroclástica: en el primer kilómetro llevaba el mismo calor de una bomba atómica, hasta las piedras mismas perdieron el agua y se convirtieron en cenizas; los seres humanos vivientes, animales ¡fla!, desaparecieron. En el segundo kilómetro todo quedó calcinado y en el tercer kilómetro hasta el agua de la laguna hirvió y murieron los peces. En ese sector acaecerá una explosión de ese tipo. Yo estoy escribiendo un libro sobre esa lucha, de gente que está bregando para que no haya más turismo en la zona. En la novela llega un filipino y construye, no un hotel de cinco estrellas, sino de 100 estrellas, mejor que el de Dubai. Para escribir esta novela he estudiado mucho geología, vulcanología, mineralogía, como ir a la universidad a sacar un título de cada cosa durante cinco años para después escribir una mentira. El novelista no es historiador, ni es biógrafo ni nada, sino es un hombre que estudia muchísimo para poder escribir, llegar al arte y el arte es mentira, ¿me entiende? El caso es que este señor construye un hotel bellísimo y le pone por nombre “El domingo es primavera” y aunque a él le dicen que sucederá una situación tremenda a él no le interesa ni le importa nadie. Hasta que un día domingo van inaugurar el hotel con presencia de la Sinfónica de Boston y la Escala de Milán y en ese preciso momento el volcán estalla. Esa es la novela.
Los señores de Tabacón tienen hoy en día una laguna fría para cuando las aguas vienen calientes buscando que la gente no se queme. Ahí, amigo mío, un día, va a pasar un gran problema. Hace exactamente 2000 años ocurrió también: existía un lago enorme y el Arenal explotó, se rompió el lago y luego quedó la laguna de Arenal. Lo que hicieron los japoneses, italianos y los costarricenses fue reconstruir aquella laguna, pero como dicen los italianos, si hoy en día el volcán hace algo se va esa cabeza de agua y barre con 70 pueblos diferentes. En la novela también acaece lo mismo.
P/Bueno, y sobre su reciente trabajo, “Los refugiados"?
R/Mi último trabajo, una obra de teatro: “Los refugiados”. Resulta que habita una familia muy pobre en Costa de Pájaros, que está a nivel de Biafra, y Biafra es el lugar más pobre del mundo, situado en África. Son un par de campesinos. Ella y el marido son costarricenses pero no tienen cómo demostrarlo pues nunca fueron bautizados y viven en un lugar muy pobre, muy hecho leña, y ella se encontró un radio y el radio suena a veces y no suena a veces pero ella no se perdía nunca las noticias de las nueve de la mañana y las tres de la tarde que hablaban de los refugiados nicaragüenses; San Carlos estaba lleno de nicaragüenses por todo lado, y se da cuenta por el aparato que a los refugiados le dan comida, medicina, casita, trabajo... Entonces convence a su esposo de que se hagan pasar por refugiados ya que tienen el aspecto y el acento nicaragüense. Ellos se preocupan muchísimo en esto y llegan a Heredia los dos esposos con sus niños enfermos simulando ser refugiados. Y los aceptan en su condición. Mandan a sus chiquitos a curarse al hospital y ella, que tenía un salpullido en las tetas y por todo lado, la curan. Le dan una platita, le alquilan una casa, vestido de flores, zapatos, todo, todo muy bonito. Cuando están ubicados en esta casa linda en Heredia, casualmente en San Joaquín de Flores, donde se da la situación, entonces llega el IMAS a hacer una investigación, una encuesta, y le dicen las señoritas del IMAS: ‘para nosotros es un honor que ustedes estén aquí, porque Costa Rica y Nicaragua son ramas del mismo árbol, como estrellas de un mismo cielo, como gotas de una misma fuente, entonces, que ustedes sean refugiados nos llena el alma y venimos a hacerles unas preguntas’, ‘díganos, díganos”, responde la “refugiada”. ‘Amigo mío: por qué lugar de Costa Rica entró usted?’, le pregunta la funcionaria al esposo. Pero él no sabía nada por su condición. ‘Dígame una cosa: ustedes nacieron en el mismo pueblo’, vuelve a preguntar y responden ellos a coro: ‘sí, sí, en el mismo pueblo’. ‘¿Cómo se llama el pueblo?’, vuelve a preguntar: ‘¿de dónde vienen?. Les pegaron?’. ‘Sí, sí, nos pegaron’. ‘¿Y quién les pegó: la policía, la guardia, el ejército?’. Pero ellos no saben que es la policía, la guardia y el ejército. Y siguió el bombardeo: ‘Dígame una cosa: cómo se llama el presidente de Nicaragua?’… Y la obra termina con ellos en el parque de Heredia y con las cosas en cajas, otra vez siendo costarricenses y teniendo que regresar a Costa de Pájaros.
P/Cuesta terminar, por aleccionadora, esta conversación con un escritor con tanta experiencia vital, pero qué consejo les da a los escritores jóvenes o a los que inician su camino en la literatura.
R/Amigo mío: vuelva a ver mi biblioteca: hay miles de miles de libros. Todos los he leído. Usted puede tomar cualquiera de ellos y preguntarme, haga la prueba ahora. Entonces un escritor, antes de escribir su primer libro, probablemente debe de haber leído por lo menos 1000 títulos. Lo mismo conocer todas las culturas. La literatura china, babilónica, La Biblia, la francesa, la italiana, la romana, la griega, es decir, el primer cometido de un artista es poseer una gran cultura, una gran preparación, y ya por sí, con esa preparación, ser un gran conferencista, un gran profesor, pero necesita algo muy importante para poder escribir su primer libro en el campo del cuento, de la novela, de la obra de teatro, y es ser artista. Si no se es artista usted puede leer 40.000 libros y no llenar una página. Entonces lo que debe hacer fundamentalmente el escritor, la persona que desee dedicarse a la literatura, el arte, es escribir. Y le voy a dar un ejemplo: en Costa Rica tenemos escritores en cuyos libros un adjetivo no está fuera de lugar, ellos se llaman, por ejemplo, Moisés Vicenzi, Dengo, Gagini, Magón; encuentra usted escritores muy famosos con la capacidad de escribir a la perfección una obra de teatro, una biografía, un ensayo, un cuento, una novela, y sin cometer un solo error, pero como ellos no eran artistas, su obra nació aquí, murió aquí y nadie los toma en cuenta. Nosotros tuvimos un gran artista, un gran escritor… Nuestro único y gran escritor se llama Carlos Luis Fallas, éste escribió libros extraordinarios, ¡pero! ¡pero!, no estudiaba, así no manejó algo muy importante que el escritor tiene que aprender: la herramienta, el idioma; la gramática no la conoció. Por eso él se quedó para nosotros no más. Un hombre tan grande, tan grande que podía estar incluido entre los más conspicuos escritores de la historia de la humanidad. Pero le faltó humildad. Si hubiera tenido un editor, un filólogo, una filóloga, le hubieran ayudado como lo han hecho conmigo.
P/¿Y sobre el proceso de publicar?
R/En estos momentos de cada mil libros que se editan solo el tres por ciento vuelven a ser editados por segunda vez. De los 10.000 escritores que tenemos en América, solo los escritores didácticos viven bien, y algunos que se pueden llevar a su familia a un restauran de lujo una vez a la semana, como García Márquez, los demás somos pobres. Por ejemplo, fíjese un libro mío como “Tenochtitlán” que las librerías venden en 15.000 colones, en ese momento que lo dan a ese precio la librería genera 7.500 colones, y a mí de esos 15.000 me dan apenas 1.500 colones, el 10% y pagado a un año. El artista de libros es muy explotado. Aquí en Costa Rica las editoriales han llegado al colmo, como no venden el libro del escritor nacional (estoy hablando de la Editorial Costa Rica, de la EUNED, de la Nacional, del Tecnológico) los embodegan pagándoles los derechos de autor a los escritores con libros. Y hay un tipo de artistas en Costa Rica tan maltratados, me refiero a los músicos, los que escriben canciones y que en las radios no consignan el nombre de la orquesta, quién compuso la música, cuándo escribió la letra y muchas veces ni el nombre del cantante. Ponga cualquier radio. Y eso me parece lo más oprobioso: el sistema de la violación de los derechos de autor que hay en este país. Ahora está CANARA hablando de que va a ganar un pleito, bueno, CANARA está llena de radioemisoras que en ningún momento dicen quién es el escritor, quién es el músico. Estaba con Armando Manzanero un día en un hotel de aquí y una muchacha empezó a cantar una canción de él y no dijo de quién era. Esa práctica es una barbaridad.
P/¿Qué libros le recomienda usted, don José León, a los lectores heredianos?
R/Para mí la novela más bella que hay en América, la única novela es Pedro Páramo y la obra de Juan Rulfo. Como escritores costarricenses yo recomendaría a Jorge Debravo y también a la única persona que ha llegado a escribir poesía en este país: Eunice Odio. Y por supuesto, la obra de Carlos Luis Fallas, no hay en Costa Rica un escritor como él, no hemos superado a CALUFA, después de él, Durán Ayanegui, que ha escrito una novela que ha sido premiada y recontrapremiada en Europa, aquí ni siquiera la citan: “El día en que desaparecieron los topos”.
P/¿Tenemos los costarricenses a José León Sánchez para rato?
R/No, no, estoy muy enfermo. Llevo dos infartos, un derrame cerebral; hace unos cuatro meses estuve en una clínica de la Asociación de Escritores de México en que me iban a operar y no pudieron por mi estado. Y la semana antepasada estuve muy mal, porque a veces me dan unas reacciones por la diabetes muy alta, la presión elevadísima. Hoy me encuentra usted de buena voluntad pero por término medio siempre estoy aniquilado. Por eso quiero tener tiempo para escribir y terminar la novela “El domingo es primavera”.
P/Un último mensaje a los heredianos, usted, un hombre que ha recibido muchas injusticias y a pesar de ello no habla con rencor…
R/No hablo con rencor porque fíjese que cuando yo quedé preso había 500.000 habitantes, eso quiere decir que el 80% del país no había nacido, hoy tenemos 5.000.000 de habitantes con los nicaragüenses, pero de gente que no había nacido. No fue importante que me sentenciaran a 30 años injustamente, lo importante es que 50 años después esos mismos tribunales me declararon inocente y la Iglesia Católica me ha pedido perdón. Eso es lo importante. Lo demás, no cuenta.

14 comentarios:

Alexánder Obando dijo...

La entrevista con José León es de antología. Es el mejor novelista vivo de este país y el más ninguneado.

Este país no abandona el vijeo hábito de despreciar a sus propios mejores artistas.

Frank dijo...

Alexánder: Gracias por su lectura de la entrevista a José León.

Y sobre el pernicioso hábito endémico de despreciar a nuestros propios artistas, verdad más que meridiana la suya, digna de todo tipo de estudios para averiguar el por qué de esa mezquindad tan acendrada y caníbal. Pareciera ser que aquí la tribu de los mediocres “dominan el camino”.

Saludos!

R.A.B dijo...

Uy, muy buen reportaje. Y además me dá la oportunidad de conocer a un escritor desconocido para mí. Este señor hace que se me ponga la piel del alma de gallina, que diría Sabina. Como ha conseguido darle por c*** al fascismo clasista que se ceba en los débiles, demostrando que se equivocaban, que es todo un ocelotl.
Un saludo.

Frank dijo...

Gracias Roxana por tu visita. Estamos en contacto.

Sentenciero dijo...

Se nota que la entrevista estuvo amena, que José León no se guardó nada; debió de haber sido un placer realizarla. Ahora, en cuanto a esas opiniones tajantes ("acá solo ha habido una poeta...", "el único novelista que Costa Rica ha tenido" o así por el estilo, no son citas textuales) nacen más del desconocimiento que de la realidad o la lectura atenta.
Sin embargo, disfruté la entrevista. Todo un personaje.

Frank dijo...

Exacto Sentenciero, así con ese tono. José León es todo un personaje que no sabe uno si es más importante que sus propias novelas, o bien, los personajes de sus propias novelas.

Un honor tu visita.

luciernaga_poeta dijo...

Frank, me he devorado literalmente esta entrevista y he quedado agradecida del destino que te llevó a mi blog y me trajo a este donde he podido conocer a un escritor y ser humano increible cómo es el señor José Leon Sanchez. Ya quiero tener sus libros y poder empaparme de lo que ha creado el artista para brindarlo desde el hombre a nosotros.
Un saludo y mi gratitud.
Cecy

Frank dijo...

Cecy: gracias por tus palabras. Mi mail es editorflorense@hotmail.com o fgarcia114@gmail.com con el fin de saber a qué dirección física eventualmente remitirte algún libro de este escritor.
Hablaré con don José León en este sentido.

Luissiana Naranjo dijo...

De paso, gracias por invitarme a conocer tu blog, amena y grata sorpresa. Me gusta su perspectiva y puntos irreverentes.Saludos

Frank dijo...

Gracias. Luissiana: Siempre recuerdo cuando llevamos varias materias de periodismo, allá por 1992-93 (?).

Saludos, amiga,
Frank.

juan carlos olivas dijo...

Muy buenos poemas Frank, leí tu libro Viaje de Ausentes, algún tiempo atrás y lo recuerdo con gratitud.

Saludos,
Juan Carlos Olivas

PDTA: Te invito a visitar mi blog y veas mis poemas, sería un honor para mi.

Frank dijo...

Gracias poeta, el honor es mío!

sedemiuqse dijo...

Pues Frank ya te lo han dicho todo....
Es una buena entrevista.

Por lo que estoy leyendo tuyo, eres un buen tipo, preocupado por lo que hay que preocuparse y defendiendo siempre lo mas importante que es el ser humano y el planeta.....la dignidad de los hombres.

Besos y amor
je

FRANK RUFFINO dijo...

Carmen: gracias por tus palabras inspiradoras para seguir en este duro trajín que es el mundo de nosotros.

Un beso,
Frank.

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